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William Horsley
Corresponsal de Asuntos Europeos, BBC
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Los gobiernos europeos ofrecieron inicialmente unos 15.000 soldados, pero la oferta ahora es de 6.000.
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Altos funcionarios de la Unión Europea discuten este miércoles en Bruselas los detalles de las contribuciones de soldados a las fuerzas de paz de Naciones Unidas en Líbano.
Altas autoridades militares se sumaron a los embajadores de la Unión Europea, para participar en uno de los encuentros del comité político y de seguridad más observados desde su creación.
Las naciones europeas están siendo intensamente presionadas para que cumplan con las promesas que hicieron inicialmente de jugar un rol importante en la expansión de la misión de la ONU en Líbano, pese que a que la UE como entidad no está pidiendo un papel formal en ella.
Francia retiró su oferta de liderar la nueva fuerza, alegando que la situación es muy peligrosa. Italia propuso encabezar la fuerza de paz y envió a la región unos 3.000 soldados, pero bajo ciertas condiciones.
Dos de ellas son puntos de discusión en el encuentro en Bruselas.
El primero se refiere a las nuevas propuestas de los embajadores de la ONU sobre le mandato de las fuerzas de paz, incluyendo temas clave como en qué situaciones podrán utilizar armas y cómo manejarse con los milicianos armados de Hezbolá que encuentren dentro de la zona en la que estarán los cascos azules.
Decisiones
Además, los Estados miembro de la UE deben reafirmar su intención de contribuir con soldados a las fuerzas de paz.
Hasta el momento las ofertas iniciales hechas por una docena de países europeos suman un total de 6.000 soldados, cifra que está lejos de los 15.000 que estimaba la resolución de la ONU que logró un frágil cese el fuego.
Ahora se ha puesto un plazo informal para la toma de decisiones: el viernes se llevará a cabo una reunión especial de los cancilleres de la UE y el Secretario de la ONU, Kofi Annan.
Sin embargo, existen dudas de que la misión de la ONU liderada por Europa sea efectiva, ya que se piensa que ésta sólo puede alcanzar el éxito si tanto Israel como Hezbolá quieren mantener la paz, algo que ambos aún tienen que demostrar sobre el terreno.