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Roger Hardy
Analista para Medio Oriente, BBC
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Los libaneses en el extranjero están enviando fondos para la reconstrucción de su país.
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En Líbano, la organización chiita Hezbolá está jugando un papel importante en la reconstrucción del país luego de cuatro semanas de conflicto entre sus combatientes e Israel.
Está llevando comida y agua a las poblaciones afectadas del sur y dando dinero a las personas que perdieron sus viviendas.
Pero, ¿de dónde sale el dinero?
Hezbolá fue creado por Irán hace cerca de un cuarto de siglo.
Desde entonces ha recibido armamento, dinero y entrenamiento de los iraníes.
Pero con el tiempo este grupo se ha vuelto menos dependiente de los fondos de Irán.
Genera ingresos propios en Líbano y también recibe donaciones de empresarios prósperos de la diáspora libanesa.
Entre los benefactores más importantes del movimiento están chiitas libaneses que emigraron a África Occidental, Europa, América del Norte y América Latina.
No es necesariamente por convicción religiosa.
Algunos empresarios apoyan a Hezbolá por razones políticas, o simplemente por su historial de ayudar a los chiitas en el tradicionalmente pobre sur de Líbano.
Piden contribución
La reconstrucción de la infraestructura libanesa tendrá un enorme costo.
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Y hay otra importante fuente de dinero: los fieles chiitas alrededor del mundo.
Los ayatolás chiitas requieren que sus seguidores contribuyan con un impuesto denominado khums, que literalmente quiere decir un quinto.
En otras palabras, 20% de los ahorros de una persona.
Durante el conflicto del mes pasado, varios altos dirigentes religiosos, incluyendo al influyente ayatolá Sistani en Irak, le han pedido a sus seguidores que aparten una proporción del khums para la reconstrucción de Líbano.
Una parte sustancial de ese dinero probablemente irá a Hezbolá.