Líbano acusa a Israel de cometer crímenes de guerra.
|
Israel inició una suspensión temporal de su ofensiva aérea en el sur de Líbano, tras un ataque contra el pueblo de Qana, que causó la muerte de más de 50 civiles, más de la mitad de ellos niños.
La suspensión, que durará 48 horas, fue acordada tras intensas negociaciones entre la secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, y líderes israelíes en Jerusalén.
Un corresponsal de la BBC que viaja junto a Rice dijo que la suspensión parece ser el resultado de fuerte presión de parte de Estados Unidos.
El embajador de Israel ante Naciones Unidas, Dan Gillerman, dijo a la BBC que la paralización de los ataques permitirá que se lleve a cabo una investigación sobre lo que ocurrió en Qana y para que Naciones Unidas pueda evacuar a civiles de la zona.
Sin embargo, Israel anunció que se reserva el derecho para tomar acción contra cualquier objetivo que se esté preparando para lanzar ataques en su contra.
Más de 30 niños murieron durante el ataque de este domingo en Qana, la ofensiva israelí más sangrienta desde que empezó el conflicto el 12 de julio.
Aviones israelíes lanzaron ataques contra el este de Líbano en la madrugada de este lunes, pero Israel afirmó que se produjeron antes de la suspensión de 48 horas.
Amplio acuerdo
Al final de su visita a Israel, Rice dijo a los reporteros que cree que existe el consenso para un cese el fuego en Líbano y un arreglo de paz duradero.
Bolton se opuso a hacer un llamado al cese total de las hostilidades.
|
Agregó que Estados Unidos promoverá una resolución de Naciones Unidas la próxima semana sobre un amplio acuerdo que incluya tres elementos: el cese el fuego, los principios políticos de un pacto y la autorización para el despliegue de una fuerza internacional en el sur libanés.
El Consejo de Seguridad de la ONU, tras una reunión de emergencia realizada domingo, emitió una resolución condenando el ataque aéreo israelí en Qana.
En el comunicado, los 15 países miembros dicen que el Consejo "deplora la pérdida de vidas inocentes".
El mensaje, sin embargo, no hace un llamado unánime a que se detengan las hostilidades entre Israel y la organización radical que opera en Líbano, Hezbolá, tal y como lo había urgido el secretario general de la ONU, Koffi Annan.
Previo a la resolución, Annan dijo que el organismo debía condenar de forma unánime el ataque israelí en los términos más contundentes posibles y llamar a una tregua inmediata.
Annan advirtió que la reputación de Naciones Unidas y del Consejo de Seguridad estaban en juego.
El principal opositor a esa iniciativa fue el embajador de EE.UU. ante la ONU, John Bolton, quién dijo que aún no era apropiado que la institución exigiera un cese de las hostilidades.
Bolton instó a que se exprese pesar por las muertes y se haga un llamado para que haya más protección para los civiles.
En palabras
El gobierno de Israel, a través del ministro Yitzhaq Herzog, justificó lo sucedido en Qana argumentando que "cohetes diseñados para matar y hacer daño estaban siendo lanzados desde ese mismo lugar".
Las muertes en Qana generaron protestas contra las instalaciones de la ONU en Beirut y Gaza.
|
Herzog describió los resultados del ataque como "dolorosos y trágicos".
En Washington, el presidente de Estados Unidos, George Bush, reiteró su llamado para una paz sostenible en Medio Oriente.
A su vez, desde California, Estados Unidos, el primer ministro británico, Tony Blair, dijo que se debe alcanzar una tregua tan pronto como sea posible, pero que antes se debían alcanzar las condiciones necesarias.
Por otro lado, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de visita en Irán, instó a la comunidad internacional a tomar medidas contra Israel.
"También es fascismo y terrorismo lo que Israel le está haciendo al pueblo palestino. Terrorismo y fascismo", dijo.
Desde España, la vicepresidenta Maria Teresa Fernández dijo que "no podemos tolerar más muertes de la población civil".
Otras incidencias
-
El domingo, seguidores de Hezbolá en Líbano y palestinos en Gaza atacaron instalaciones de la ONU en protesta por los ataques en Qana.
-
El papa Benedicto XVI también pidió un cese el fuego y dijo que todas las partes deberían deponer sus armas.
-
Hezbolá lanzó nuevos cohetes contra el norte de Israel.
-
El primer ministro libanés, Fouad Siniora, declaró que no tomaría parte en negociaciones hasta que Israel no declare un cese el fuego inmediato e incondicional.