El enviado de EE.UU., Cristopher Hill, mantuvo conversaciones en varios puntos de la región.
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El ajetreo diplomático para coordinar una respuesta a las pruebas de misiles realizadas por Corea del Norte continúa en vísperas de la reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que este lunes discutirá posibles sanciones para el país asiático.
Japón solicitó que se castigue económicamente a Pyongyang por lanzar siete misiles la semana pasada, incluyendo un Taepodong-2, de largo alcance, que se estima capaz de llegar hasta Alaska.
No obstante, China, Rusia y Corea del Sur ya manifestaron su oposición.
El primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, dijo que su país no insistiría en que se vote la resolución de sanciones contra Corea del Norte este mismo lunes.
Pero agregó que Japón quería enviar el mensaje más claro posible a Pyongyang y que continuaría presionando para que se vote lo más pronto posible.
"El vice primer ministro de China está yendo a Corea del Norte para persuadirlos", dijo la agencia Reuters que fueron las palabras de Koizumi. "En estas circunstancias, no hay necesidad que se vote el 10 (de julio)".
Koizumi se refería a la visita de funcionarios chinos a Pyongyang, entre los que se cuentan el vice primer ministro Hui Liangyu y el vice ministro de Asuntos Exteriores, Wu Dawei.
Los funcionarios chinos visitan a su vecino para intentar calmar las tensiones.
Washington, Pekín y Pyongyang
Se cree que China, tradicional aliada de Corea del Norte, tiene la mayor influencia sobre los reservados líderes norcoreanos.
El presidente japonés quiere las sanciones, pero prefiere esperar a los negociadores chinos.
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Estados Unidos le ha venido pidiendo a China que incremente su presión sobre Pyongyang, y la persuada de volver a las charlas entre los seis países involucrados en el conflicto (Rusia, Japón, las dos Coreas, EE.UU. y China), frenadas desde noviembre.
Pero el gobierno chino no confirmó que la delegación tocará este tema y, tras reunirse en Tokio con el canciller japonés, en el marco de una gira por la región, el negociador en asuntos de energía atómica de Estados Unidos, Christopher Hill, expresó sus dudas respecto al alcance de la influencia de Pekín sobre Pyongyang.
Las visitas de Hill forman parte de actividades diplomáticas orientadas a definir respuestas para los ensayos de los misiles norcoreanos de la semana pasada.
"Necesitamos hablar con una sola voz", dijo.
Y advirtió: "Corea del Norte tiene la opción de un aislamiento ininterrumpido o de unirse a la comunidad internacional. Espero que hagan la elección correcta".
Fuera de sintonía
Mientras Japón se muestra a favor de sanciones contra Corea del Norte, los analistas consideran que se hace cada vez más evidente que otras naciones asiáticas no están en la misma sintonía.
Poco después de que Hill dejara Corea del Sur (que visitó antes que Japón) Seúl criticó a Tokio por el pedido de sanciones económicas contra Corea del Norte.
"No hay motivos para hacer tanto alboroto de buenas a primeras como Japón, sino todos los motivos para hacer lo contrario", dijo un comunicado de la oficina del presidente surcoreano Roh Moo-Hyun.
Tanto Rusia como China, ambas contrarias a las sanciones, tienen poder de veto en el Consejo de Seguridad.
Y de acuerdo con fuentes diplomáticas chinas citadas por la agencia de noticias Kyodo, Pekín podría muy bien optar por usar este poder.
Por su parte, la prensa estatal norcoreana mantiene su retórica hostil. Un comentario cita al líder Kim Jong-il declarando que no cederá ante los agresores estadounidenses.
Y varios diplomáticos norcoreanos han advertido que de imponérsele sanciones, su país respondería con medidas fuertes.