Skip to main contentAccess keys helpA-Z index
BBCMundo.com
OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Miércoles, 5 de julio de 2006 - 14:49 GMT
Mamá: no me esperes esta noche
Paula Dear
BBC

Imagen de Carrie y su mamá, June.
Essex, 07:48 - June abriga la última imagen de ella con Carrie.

Carrie Taylor, de 24 años de edad, era una de las siete personas que murieron en la Línea Circular del metro de Londres, cerca de la estación de Aldgate, el siete de julio del año pasado cuando Shehzad Tanweer detonó una bomba en el vagón en el que ella viajaba rumbo a su trabajo.

Sus padres, June y John, tuvieron que esperar diez días antes de que los exámenes de ADN confirmaran que su hija había muerto.

Un año después la pareja habla acerca de su pena, y la creencia de que su hija podría haber vivido si la respuesta a la emergencia hubiera sido diferente.

"Algunos días te sientes bien y otros te sientes terriblemente mal.

"Aún no estamos preparados para dejarlo ir. Tampoco queremos dejar ir a Carrie, ni dejar ir el intento de obtener justicia para ella y todos los demás", dice June Taylor.

En el primer aniversario harán la primera visita a la estación de Aldgate desde que estallaron las bombas para asistir a la develación de una placa con los nombres de las víctimas.

"No ansío hacerlo; será difícil", dice June, de 58 años de edad.

Nuestro hijo fue fuerte por nosotros - dijo que hasta que no supiéramos que ella se había ido, ella seguía con nosotros
John Taylor

Y como con muchas de las otras víctimas de las bombas, ese jueves de verano del año pasado era un día de rutina para los Taylor.

Carrie y su madre viajaron juntas en tren a Londres desde su casa en Billericay, Essex, tal y como lo hacían cada día.

Carrie se maquillaba, mientras June sostenía el maquillaje y conversaban.

Cuando llegaron a la estación de trenes de Liverpool Street, en Londres, Carrie se encaminó hacia el metro y June, rumbo a su trabajo.

"Siempre hacíamos el mismo tonto ritual. Carrie me daba un beso en la mejilla y yo le daba una palmada.

"Siempre esperaba hasta perderla de vista. Ese día finalmente ondeo la mano y me hizo una mueca como si dijera: 'Vete ya, mamá".

Normalmente, madre e hija volvían juntas a casa, pero June recuerda que esa mañana Carrie le dijo que se iba de compras con unas amigas y llegaría tarde. "Mamá: no me esperes esta noche".

Carrie divirtiéndose
A Carrie le encantaba divertirse y tenía muchos amigos, dice su familia.
El resto del día se trató de una historia de preocupación familiar, intentos de contacto, preocupación; después pánico creciente, seguido de visitas a los hospitales con la esperanza de que Carrie estuviera aturdida o en el peor de los casos, lesionada.

"No sabíamos donde estaba. De haber ido directo al trabajo no hubiera estado en el tren que estalló, pero había mencionado que tenía que comprar algo en el camino, lo que debe haberla retrasado.

"Pasamos los primeros tres días casi sin comer o dormir. No podía apagar la televisión," dice June.

"Mi corazón se hundió"

John, 57 años de edad, trabaja en el equipo de seguridad de la galería Tate de Londres, y dice que su hijo Simon, 29 años, fue una torre de fortaleza.

"No hay manera de describir todo lo que vivimos durante esos diez días", dice. "Nuestro hijo fue fuerte por nosotros; dijo que hasta que no supiéramos que ella se había ido, ella seguía con nosotros."

Expertos forenses tomaron huellas y muestras de ADN de la casa, y luego la llamada provino de la estación de policía cercana a la familia.

"Cuando llamaron y dijeron que querían que fuéramos para hablar con nosotros, mi corazón se hundió. Uno sabía que le iban a decir", dice June.

"Al principio no queríamos saber lo que le había sucedido, ya era bastante malo saber que no iba a regresar a casa", asegura.

Pero cuatro meses después, un hombre vino diciendo que el había sostenido a una mujer que podía haber sido Carrie, que había permanecido viva por aproximadamente 30 minutos después de la explosión.

June dijo: "La policía llegó y le dijo a él que podía irse, pero él no quería dejarla. La gente de la ambulancia arribó y la atendió, pero cuatro minutos después murió".

Los Taylor de vacaciones
La familia vacacionaba en Estados Unidos cada año.

La pareja asegura estar muy enojada por la manera en que se manejó la operación de rescate -no con el personal de rescate- por "dejar a nuestra hija ahí abajo con esas heridas" y creen que se podía haber hecho algo más para salvarla si la ayuda hubiera llegado antes.

"Nos mortificó mucho oír eso, nos lanzó de regreso al siete de julio", dice June.

Muchos eventos los regresan continuamente a ese día, como cuando tuvieron que recoger la bolsa de Carrie, cuando viajaron de nuevo a Londres por primera vez, al leer los reportes oficiales sobre el estallido de las bombas, y al lidiar con las solicitudes de los medios.

Y no mucho tiempo después de las bombas, la policía les dio una imagen de June y Carrie, tomada de la cámaras de seguridad, mientras caminaban en la estación de Billericay una hora antes de los estallidos - una foto que June atesora.

Mientras tanto, ellos son una familia con pena, pero tratando de regresar a su vida normal.

Simon, quien trabaja en la galería Tate, se mudó de regreso con sus padres el día de las bombas y se quedó ahí desde entonces.

"Él necesitaba estar aquí y nosotros ciertamente lo necesitábamos a él. Nos sentimos más fuertes como familia si permanecemos juntos".

Es muy difícil llegar a una casa vacía. Carrie y yo solíamos venir juntas a casa, ella alimentaba a los gatos y yo hubiera comenzado a preparar la cena
June Taylor

June repite la misma rutina matinal que hacía con Carrie, pero ahora con Simon, viendo a su hijo desaparecer cada día por la misma entrada del metro, tal y como su hija lo hizo un día.

"Él y Carrie eran muy cercanos. Él solía venir a casa los fines de semana y salían a tomarse fotos juntos. Un día antes de su muerte comieron juntos en Londres", asegura June.

"Él fue muy fuerte al principio, pero en los últimos tres meses se ha resentido, tal y como nosotros nos sentimos el otoño pasado. Darse cuenta súbitamente de que ya no tiene a su hermana le ha golpeado fuerte. Ahora se siente solitario".

"Permanecer erguida"

Con Simon y John trabajando hasta tarde, la noche es uno de los momentos más tristes en el día de June.

"Es muy difícil llegar a una casa vacía. Carrie y yo solíamos venir juntas a casa, ella alimentaba a los gatos y yo comenzaba a preparar la cena".

La familia siempre buscaba el tiempo para tomar vacaciones juntos en la Florida cada año.

John dice que este año el viaje a la Florida fue "difícil, pero necesario".

Si no hubiéramos ido, entonces los autores del ataque habrían ganado".

Parte del dolor de la familia se ha canalizado a una campaña para conseguir una mejor compensación para los sobrevivientes y una investigación oficial sobre los hechos, y están en contacto con otras 15 familias de víctimas.

De alguna manera, los ataques los han vuelto más políticos.

"Estábamos muy en favor de los 90 días (el período sugerido, y que no se aprobó en el parlamento, para retener a sospechosos de terrorismo sin formularles cargos) y creemos que materia de derechos humanos se es muy políticamente correcto", afirma June.

"Tras la muerte de Carrie estuvimos en un vacío, sin saber hacia donde voltear, sin saber por qué le había ocurrido eso ella.

"Tras lo ocurrido, quiero permanecer erguida y decirle a gente cómo me siento".



VÍNCULOS
El contenido de las páginas externas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.




 

BBC MUNDO - PRODUCTOS Y SERVICIOS


Portada | Internacional | América Latina | Economía | Ciencia y Tecnología | Cultura | Deportes | Participe | A fondo | Multimedia | Aprenda inglés | Tiempo | Quiénes somos | Nuestros socios
Programación | En FM, AM, OC |
banner watch listen