El Parlamento Europeo sugiere que algunos países del continente conocían la situación.
|
La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) utilizó más de 1.000 vuelos secretos para sacar e introducir sospechosos de terrorismo en forma ilegal, informó este miércoles el Parlamento europeo.
El informe preliminar del organismo legislativo acusa a la CIA de secuestrar presuntos terroristas.
Los investigadores estudiaron trayectorias de vuelo de aeronaves con rutas irregulares a partir de 2001.
El informe indica además que algunos gobiernos europeos estaban enterados de lo que ocurría y el jefe de la investigación, el europarlamentario Claudio Fava, aseguró a la prensa que le parecía difícil de creer que países como Italia o Suecia ignoraran los vuelos.
"La CIA fue responsable, en numerosas ocasiones, del secuestro y la detención ilegal de presuntos terroristas en el territorio de países miembro de la Unión Europea", dijo el italiano Fava.
Al trabajo europeo se han sumado testimonios de personas secuestradas, que relataron cómo fueron torturados y transportados a prisiones secretas fuera de la jurisdicción estadounidense o europea.
¿Reabastecimiento?
Fava expresó sus dudas sobre las rutas de los vuelos, con escalas que no justifican el reabastecimiento de combustible o el mejor camino.
Señaló, entre otros un, vuelo que transfirió al kuwaití nacionalizado alemán, Khalid al-Masri, desde Macedonia a Afganistán en 2004.
Los registros aéreos indican que la aeronave inició el recorrido en Argelia, de allí a Mallorca (España), luego Skopje (Macedonia) y llegó a Kabul vía Bagdad (Irak). Todo ello en 48 horas.
"Son rutas realmente extrañas. Es difícil suponer que estas escalas fueron sólo por combustible", explicó el europarlamentario.
Al-Masri declaró ante el legislativo europeo que fue liberado en Albania.
"Rumores"
Se analizaron trayectorias de vuelos desde 2001.
|
El Consejo de Europa, órgano que vigila el respeto a los derechos humanos en la Unión, informó de conclusiones similares haces unos meses.
Pero Estados Unidos desestimó las acusaciones, las que consideró estaban basadas en "rumores".
EE.UU. admitió a fines de 2005 que algunas personas fueron transportadas al extranjero para ser interrogadas.
Washington llama a esos vuelos "entregas extraordinarias" (extraordinary renditions) y niega que los detenidos sean torturados.
Claudio Fava prometió nuevas investigaciones, en especial en lo que tiene que ver con la presunta existencia de prisiones secretas en Rumania y Polonia.