El tercer aniversario de la invasión a Irak genera algunos pensamientos melancólicos sobre como las cosas debieron haber sido... y como resultaron.
Ya para esta fecha, de acuerdo al plan original, Irak debería haberse convertido en una democracia pacífica, estable y representativa, que sirviese de ejemplo a las dictaduras y gobiernos autoritarios en el Medio Oriente.
Para esta fecha, la invasión no debería ser más que un recuerdo.
Sin normalidad
Partes del plan han funcionado. Hay una Constitución e incluso se ha producido una elección general.
En el norte del país los kurdos han gozado de libertad, mientras que en el sur los chiitas están felices de haberse librado de los grilletes de Saddam Hussein.
Las tropas extranjeras siguen en Irak.
|
No obstante en general, especialmente en el centro del país, el plan no ha funcionado.
No hay un gobierno efectivo (pese a que el objetivo inicial era tener uno para el final del 2005).
Existe una fuerte insurgencia que ha provocado conflictos entre las comunidades de la sociedad iraquí y las tropas extranjeras permanecen en Irak.
Además, miles de personas han muerto. No se sabe a ciencia cierta el verdadero número de iraquíes que ha perdido la vida e incluso las figuras no oficiales que se compilan de informaciones de prensa -que hablan de unos 30.000 muertos- han sido criticadas de estar subestimadas.
Una publicación médica británica -The Lancet- sugirió una cifra de alrededor de 100.000 fallecidos en octubre de 2004.
Por si fuera poco, la vida diaria tampoco se ha normalizado, ni siquiera el simple hecho de poder tener electricidad 24 horas al día, como inicialmente se prometió.
"Fallan los medios"
Los optimistas, sin embargo, aseguran que pronto todo estará bien. Actualmente hay un artículo circulando que tiene esta visión, escrito por un ex oficial del ejército, Ralph Peters.
La insurgencia continúa sus ataques a tres años de la invasión.
|
He aquí un extracto: "Durante una reciente visita a Bagdad pude observar un enorme fracaso por parte de nuestros medios de comunicación. La realidad en las calles, día tras día, en nada se parecía a las denuncias sensacionalistas de los titulares que hablan de una guerra civil y un desastre".
"Nadie con una experiencia de primera mano en Irak podría decir que la situación del país es buena, pero lo que se aprecia en las calles es que es considerablemente más prometedora que lo que el público estadounidense ha sido llevado a creer. Las exageraciones escabrosas y los mitos oscurecen cualquier progreso, por muy difícil que sea".
Peters habla además de una patrulla de soldados estadounidenses que habría sido bienvenida mientras hacía sus recorridos, ganándole así terreno al dirigente de al-Qaeda, Abu Musab al-Zarqawi, por lo que concluye: "la verdadera historia de una guerra civil que no existió es la de un perro que nunca ladró".
 |
La prensa extranjera se ha convertido en un factor de destrucción, generando crisis diarias de incidentes menores
|
"Los iraquíes se resistieron siempre a los llamados a vengar la violencia sufrida. La vida mundana prevaleció. Después de un día y medio de disputas, los grupos políticos regresaron a la mesa de negociaciones".
"Los iraquíes asumen cada vez más la responsabilidad de su propia seguridad, aliviando la labor de las fuerzas estadounidenses. La gente de Irak quiere paz, no un reino de terror. Pero la prensa extranjera se ha convertido en un factor de destrucción, generando crisis diarias de incidentes menores", dice Peters.
Brota sangre
Los pesimistas, por otra parte, alegan que todo no estará bien. Una de las voces más críticas es Juan Cole, profesor de historia de la Universidad de Michigan, quien escribe una columna diaria en internet -titulada "Comentario Informado"- que consiste una visión menos prometedora de los eventos desde la invasión.
No hay información confiable sobre la cantidad de víctimas civiles iraquíes en el conflicto.
|
Cole escribe acerca de una de las masacres que parecieran ocurrir a diario: "unos 80 cuerpos fueron encontrados en Bagdad y sus alrededores desde el lunes. Nada más el martes, la policía descubrió 46 cadáveres alrededor de la capital. Aparentemente, la mayoría eran árabes sunitas que fueron objeto de venganza por parte de chiitas que resienten la insurgencia".
"Algunos estaban en la parte posterior de un pequeño autobús. Otros en una fosa común en la zona chiita al este de Bagdad. Estos últimos fueron descubiertos cuando algunos transeúntes se percataron de la sangre que brotaba de la tierra. Sangre brotando de la tierra es una buena metáfora para Irak hoy en día".
 |
Da la impresión de que con la ofensiva que vive hoy en día Bagdad la Zona Verde podría ser cada vez más vulnerable y eventualmente caer
|
Cole habla de recientes informaciones que se referían a una presunta maniobra de la insurgencia sunita de infiltrar el ejército para así tener un acceso a la Zona Verde (enclave fortificado donde están las autoridades) y poder tomar como rehenes a diplomáticos extranjeros.
"Aparentemente, Estados Unidos y el nuevo gobierno lograron evitar esto a duras penas. Hubiese sido horrible, sin duda. Pero da la impresión de que con la ofensiva que vive hoy en día Bagdad la Zona Verde podría ser cada vez más vulnerable y eventualmente caer".
"Desorden increíble"
Cuando vemos lo sucedido en los últimos tres años, se puede apreciar lo difícil que eran las cosas desde el principio. Los gobiernos británicos y estadounidenses, por supuesto, se han inclinado siempre a resaltar lo positivo.
El primer ministro británico, Tony Blair, efectuó hace tres años una visita a Basora en la que habló de las prometedoras perspectivas iraquíes.
Blair durante una de sus visita a Irak.
|
En esa ocasión le dijo a las tropas: "quiero pensar que en uno o dos años será posible para ustedes regresar aquí y apreciar los cambios que tiene el país gracias a su labor".
Algunos de los soldados sin duda deben haber regresado, pero a enfrentar ahora los graves peligros de las sofisticadas bombas de camino.
La posición que no hicieron pública las autoridades era un tanto diferente, como revelan comunicaciones escritas de altos funcionarios británicos que se filtraron recientemente.
Tales revelaciones han sido incluidas en un nuevo libro llamado "Cobra II: la historia interna de la invasión y ocupación de Irak (Cobra II: The Inside Story of the Invasion and Occupation of Iraq)", escrito por Michael Gordon, corresponsal del New York Times, y un oficial retirado estadounidense, el general Bernard Trainor.
Uno de los funcionarios británicos que menciona esta publicación es John Sawers, quien actualmente es el director de política de la Cancillería. El sostuvo un encuentro con Blair cuando fue hace tres años a Irak y en la misma fecha escribió un informe titulado "Irak ¿qué ha salido mal?".
 |
Quiero pensar que en uno o dos años será posible para ustedes regresar aquí y apreciar los cambios que tiene el país a raíz de su labor
|
Además escribió acerca de las autoridades estadounidenses en Bagdad, dirigidas por el general retirado Jay Garner: "no hay liderazgo, estrategia, coordinación, estructura... Garner y su equipo de oficiales sesentones retirados tienen buenas intenciones pero no tienen la capacidad".
Sawers criticó prácticamente todo, alegando que la situación era un "desorden increíble".
Su opinión sobre la situación en Irak no se conoce públicamente. Sawers es de una conocida discreción y en estos momentos tiene otra situación difícil entre sus manos: el programa nuclear iraní.
Pero en todo caso, sus informes indican que los problemas que se generaron de manera temprana en este conflicto todavía siguen siendo evidentes hoy en día.