Una inmigrante indocumentada se encuentra refugiada en el interior de una iglesia de Chicago tras haber faltado a una audiencia de deportación mientras las autoridades migratorias de Estados Unidos señalan que podrían arrestarla en cualquier momento.
Elvira Arellano, de 31 años, se refugió en la Iglesia Metodista Unida Adalberto el martes con el apoyo de decenas de activistas de los derechos de los inmigrantes.
"Fue una decisión muy difícil. Le dije a mi pastor que no me quiero ir y no quiero dejar a mi hijo y el obispo dio permiso para que me dieran santuario aquí en la iglesia", le dijo Arellano a BBC Mundo en una entrevista telefónica desde el interior del templo.
El caso ha tenido repercusiones a nivel nacional, con la cobertura de los principales medios de comunicación estadounidenses.
Gobierno sigue firme
La vigilia en la iglesia no ha conmovido a las autoridades inmigratorias.
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A Elvira Arellano ahora la consideramos como fugitiva de la ley y tenemos planeado arrestarla y deportarla como es requerido por la ley en una manera y en un tiempo apropiados
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"A Elvira Arellano ahora la consideramos como fugitiva de la ley y tenemos planeado arrestarla y deportarla como es requerido por la ley en una manera y en un tiempo apropiados", le dijo a BBC Mundo la portavoz de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, según sus siglas en inglés) en Chicago, Gail Montenegro.
"Ellos quieren poner un ejemplo y decir que no importa que sea la casa de Dios. Ellos lo único que quieren es separar familias. Bueno, pues entonces ellos van a venir, me van a arrestar y me van a deportar. Todo Estados Unidos va a saber lo que es capaz de hacer un gobierno con tal de separar a una familia", señaló Arellano.
Junto a Arellano se encuentra su hijo Saúl, un niño de 7 años nacido en Estados Unidos que en caso de una deportación podría quedar separado de su madre.
Arellano no contempla la posibilidad de regresar forzosamente a su municipio natal de Marabatío, en el estado mexicano de Michoacán.
Más operativos
Chicago ha tenido varias manifestaciones de inmigrantes.
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El caso de la joven madre mexicana surge en medio de un polémico debate por la reforma de las leyes migratorias.
Las dos cámaras del Congreso estadounidense no han logrado ponerse de acuerdo.
El proyecto de ley aprobado por la cámara baja solo contempla sanciones para los indocumentados y sus empleadores, mientras la versión del Senado establece un mecanismo para que la mayoría de los más de 11 millones de indocumentados eventualmente puedan llegar a ser ciudadanos.
Las autoridades inmigratorias estadounidenses incrementaron los operativos para detener a indocumentados desde que comenzaron las marchas de inmigrantes en marzo de este año.
En Miami el pastor Enrique Pacheco, un activista del Centro de Orientación del Inmigrante, enfrenta una orden de deportación tras el reciente allanamiento de su casa.
Las autoridades sostienen que Pacheco, un inmigrante de Guayaquil, Ecuador, se encuentra en el país con una visa vencida.