La resolución fue presentada por Francia y Estados Unidos.
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Un cese de hostilidades y el despliegue de más cascos azules en el Líbano, son los puntos principales de la resolución adoptada este viernes en el seno del Consejo de Seguridad para terminar el conflicto de un mes en Medio Oriente.
Se pide que el ejército de Israel se retire del sur de Líbano, que Beirut controle todo el territorio libanés y también se exige el retorno de los soldados israelíes que fueron secuestrados, aunque no se habla de ningún intercambio de prisioneros.
Tras largas negociaciones, los 15 miembros del Consejo de Seguridad se pusieron de acuerdo para aprobar unánimemente una resolución presentada por Francia y Estados Unidos.
En palabras de la secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, la resolución "abre el paso a una paz duradera" en la cual "puede surgir un Líbano más fuerte".
Pero la analista de temas diplomáticos de la BBC, Bridget Kendall, informó desde el edifico de la ONU en Nueva York que "la sensación de alivio desapareció rápidamente
con las palabras del secretario general, Kofi Anan".
Annan se declaró "profundamente decepcionado" porque el Consejo de Seguridad no logró alcanzar un acuerdo antes.
De acuerdo con el secretario general, la incapacidad de actuar con más rapidez ha dañado la confianza en la autoridad e integridad de Naciones Unidas.
Paso a paso
Según la resolución, Líbano desplegará sus fuerzas armadas junto con los cascos azules, mientras se retira paralelamente el ejército israelí.
El documento pide a Israel que se retire hasta la llamada Línea Azul.
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Esto evitará, según la resolución, que Hezbolá vuelva a dominar la zona cuando se retiren las fuerzas israelíes y así Beirut podrá controlar todo el territorio libanés como se establece en la resolución 1559, de mayo de 2004.
También se pide a Israel que se retire hasta la Línea Azul, una frontera que fue marcada por la ONU al finalizar la última guerra entre estos dos países en mayo de 2000.
Las fuerzas multinacionales serán las encargadas de supervisar el cese el fuego, la retirada del ejército israelí y también de colaborar en funciones humanitarias para distribuir ayuda a la población civil.
Para ello la resolución contempla un despliegue de hasta 15.000 cascos azules a la zona.
Ayuda a Líbano
En la resolución también se pide ayuda a la comunidad internacional para que otorgue fondos a Líbano para su reconstrucción y que los 900.000 desplazados por el conflicto puedan regresar a sus casas.
Además, se solilcita que Israel proporcione a la ONU el mapa de zonas minadas en Líbano para que se puedan desactivar los explosivos.
Varios diplomáticos admitieron que ni Israel ni Líbano estarán completamente satisfechos con la resolución, pero enfatizaron que era un primer paso importante.
Annan señaló que hablará este fin de semana con ambos gobiernos para establecer el
el momento en que comenzará el cese al fuego.