Si la ley fuese aprobada, los pacientes podrían recibir drogas letales.
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La Cámara de los Lores británica bloqueó un proyecto que hubiese permitido a los doctores de Inglaterra y Gales ayudar a morir a enfermos terminales.
La nueva legislación hubiese dado a los doctores el derecho a recetar una dosis letal de medicinas si un paciente estaba sufriendo un dolor insoportable, y si le quedasen menos de seis meses de vida.
La propuesta fue fuertemente resistida por algunos sectores religiosos, incluyendo al Arzobispo de Canterbury, quien advirtió que existía un riesgo de que los doctores presionasen a la gente para que terminen con sus vidas.
En una votación con 47 votos de ventaja, los Lores decidieron postergar la discusión otros seis meses.
"Eutanasia voluntaria"
Los lores pasaron el día en una ferviente discusión sobre la ley.
Muchas personas se acercaron para repudiar el proyecto.
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Lord Joffe, impulsor del proyecto, afirmó en su discurso que los pacientes no deberían soportar dolor insufrible "por el bien de la sociedad como un todo".
Pero Lord Carlile afirmó que la propuesta llevaría a los doctores a proveer drogas letales.
Carlile, liberal demócrata, dijo: "Todos en la Cámara de los Lores sabemos que quienes impulsan este proyecto de ley tienen una clara intención de luego permitir la eutanasia voluntaria".
"Ese siempre ha sido el objetivo, y lo sigue siendo ahora".
Dos lados
El debate resaltó la división entre quienes apoyan el derecho a morir y aquellos que quieren mejores cuidados paliativos para los enfermos terminales.
El Arzobispo Rowan Williams dijo en declaraciones a la radio 4 de la BBC que ahora existía un consenso amplio en la sociedad en contra de este tipo de proyectos, un consenso que va más allá de la iglesia y la religión.
Por otra parte, Deborah Annetts, presidente de la asociación Dignidad al Morir ("Dignity in Dying", en inglés), defendió el proyecto.
Annetts afirmó: "Pese a la alta calidad de nuestros cuidados paliativos, algunas personas aún desean tener esta opción".