La ayuda internacional tardará varias horas en llegar al sitio del hundimiento.
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Aviones británicos y estadounidenses con personal y equipos de rescate en alta mar han aterrizado en la Península de Kamchatka, en el este de Rusia, como parte de un esfuerzo internacional para salvar a los siete tripulantes atrapados en un submarino ruso en el Océano Pacífico.
Los hombres se encontraban realizando un ejercicio de entrenamiento militar este jueves, cuando una red de pesca y una antena submarina se enredaron en la hélice del submarino y quedaron atascados a unos 200 metros de profundidad.
Informes indican que las reservas de oxígeno en el submarino podrían agotarse en las próximas horas.
Por su parte las autoridades rusas informaron que sus últimos intentos por conectar un cable al submarino para conducir al sumergible a aguas menos profundas y así emplear buzos que puedan cortar las ataduras, se estaban demorando demasiado.
Sin embargo, aseguraron que lograron comunicarse con la tripulación, la cual describió su condición como satisfactoria.
Se espera que los sumergibles de rescate británicos y estadounidenses tarden varias horas en llegar al lugar del hundimiento. Ambos tienen brazos dirigidos por control remoto que podrían cortar la red y liberar a la nave.
Rusia pidió ayuda internacional para tratar de salvar las vidas de los marineros, pero las autoridades han sido blanco de críticas por esperar más de 24 horas antes de solicitar la cooperación de otros países.
El submarino, del tipo Priz, mide 13,5 metros de largo por 3,8 de ancho, puede bajar hasta profundidades de 1.000 metros y suele tener una provisión de oxígeno de 120 horas.
Ayuda
Las autoridades pidieron a los tripulantes que mantuvieran su actividad física al mínimo, según dijo a la televisión rusa el capitán, Igor Dygalo.
Se cree que la tripulación tiene aire para sobrevivir medio día más.
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También se les pidió que se vistieran con ropas adecuadas para conservar el calor corporal.
Dygalo añadió que "no hay pánico a bordo".
La Marina de Estados Unidos dijo que dos sumergibles a control remoto, Super Scorpio, fueron enviados por avión desde San Diego el viernes por la mañana. A su vez, Inglaterra mandó otro sumergible Scorpio.
Por su parte, Japón envió cuatro embarcaciones con equipo de rescate, pero temen que puede demorar tres días antes de que lleguen al área donde se realizan los esfuerzos de rescate.
Este accidente ocurre casi cinco años después de la tragedia del Kursk, el submarino nuclear ruso que se hundió luego de una serie de explosiones internas y en el cual murieron sus 118 tripulantes.