En las zonas fronterizas la desnutrición crónica afecta a un 60% de los niños.
|
El jefe del Programa Mundial de Alimentos, James Morris, advirtió que un tercio de los niños menores de cinco años en Birmania está crónicamente desnutrido.
A su regreso de una visita al país, Morris dijo que en algunas zonas fronterizas, donde el ejército lucha contra rebeldes, hasta el 60% de los niños pequeños son víctimas del flagelo.
El representante de Naciones Unidas declaró que gran cantidad de niños abandonan la educación primaria en los primeros años, situación catalogada como preocupante por la institución.
Morris señaló que las restricciones impuestas por el gobierno al tránsito de bienes y personas impiden el desarrollo económico.
"El gobierno debería facilitar el desplazamiento de personas para que puedan comprar y vender productos agrícolas, sin tantos controles militares ni interferencia económica", precisó.
También hizo un llamado al gobierno militar de Birmania para que permita que las agencias de ayuda humanitaria gocen de mayor libertad de trabajo.
Los alimentos que la organización ingresa al país deben pagar impuestos y el complicado sistema de autorización manejado por comandos militares hace casi imposible el traslado de comida y otros bienes desde un lugar del país a otro.