Los rumores de un plan de golpe de Estado habían estado circulando en Filipinas.
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La presidenta de Filipinas, Gloria Arroyo, declaró un estado nacional de emergencia después de que el ejército anunció que frustró un complot de golpe de Estado en el que habrían participado comandantes de las fuerzas de seguridad.
Arroyo aseguró que la conspiración había sido detenida durante un breve mensaje televisado en el que además anunció las medidas de seguridad tomadas por su gobierno.
El plan habría estado dirigido a derrocar a la mandataria e implantar un régimen militar.
"En los meses pasados elementos de la oposición política han conspirado con elementos autoritarios de la extrema izquierda y de la extrema derecha (...) para derribar el gobierno legalmente elegido en mayo de 2004", explicó la presidenta filipina.
Altos militares informaron que un general, Danilo Lim, fue arrestado y que otros dos oficiales habían sido suspendidos de sus cargos y son investigados.
Por su parte, Arroyo informó que otorgó poderes extraordinarios al ejército y la policía.
La seguridad fue ampliada esta semana ante los rumores de que se complotaba un golpe de Estado que coincidiera con el aniversario en 1986 de una revuelta en contra del presidente Ferdinand Marcos.
Contra Arroyo
La seguridad fue ampliada en la zona cercana al palacio presidencial en Manila.
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El ejército aseguró que los conspiradores tenían planificado hablar en contra de Arroyo durante una manifestación de la oposición este viernes.
Acusó al general Lim de planificar liderar las tropas que participarían en la protesta.
La policía retiró los permisos para todos los actos públicos que habían sido planificados y las escuelas del país fueron cerradas.
Se informó que se han establecido puntos de inspección alrededor de la capital, Manila, y que soldados fueron enviados para fortalecer la seguridad en el palacio presidencial.
Los rumores de disturbios son comunes en las Filipinas, que ha experimentado una docena de intentos de golpe de Estado en los últimos 20 años, señaló la corresponsal de la BBC en Manila, Sarah Tons.
La propia presidenta Arroyo sobrevivió a un levantamiento del ejército en 2003, pero en meses recientes su posición se ha debilitado por denuncias de corrupción y manipulación de los procesos electorales.