Los familiares exigen más información sobre sus seres queridos.
|
Cientos de familiares de los pasajeros del ferry que se hundió en el Mar Rojo este viernes, atacaron las oficinas de la compañía de los dueños del barco, Al Salam Maritime, ubicada en el puerto de Safaga en Egipto.
Los manifestantes, que aún desconocen el destino de sus familiares y están indignados por lo que consideran carencia de información sobre el incidente, saquearon las inmediaciones de la oficina, prendieron fuego a los muebles de la compañía y quemaron llantas.
Por su parte, Al-Salam Maritime defendió su respuesta ante la tragedia y aseguró que ha provisto de comida, mantas y compensación financiera a los familiares de las víctimas.
La policía utilizó gas lacrimógeno para reprimir a los manifestantes y arrestó a varias personas.
Según el corresponsal de la BBC en la región, Ian Pannell, "muchas de las familias afectadas no sólo perdieron a sus seres queridos sino al principal sostén financiero de sus hogares".
Críticas
Las críticas han aumentado en torno a cómo las autoridades egipcias han respondido tras el hundimiento del ferry.
Además de las quejas de los familiares de las víctimas, el gobierno ha sido criticado por su tardanza en organizar una operación de rescate.
Un grupo de miembros del parlamento visitó el puerto Safaga y prometió realizar una investigación independiente.
Se cree que aproximadamente 1.000 personas se ahogaron cuando el barco Al-Salam Bocaccio 98, se hundió mientras se desplazaba de Arabia Saudita al puerto de Safaga.
Unas 400 personas fueron rescatadas pero otras 800 aún se encuentran desaparecidas.