El presidente de Georgia, Mijail Saakashvili, informó que Irán aceptó suministrar gas a su país para paliar la crisis energética que afecta a millones de sus compatriotas.
Georgianos hacen cola para recibir kerosene.
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Millones de personas sufren temperaturas bajo cero sin contar con electricidad o gas, desde que el pasado fin de semana explotara un gasoducto que une Georgia con Rusia y que el mayor tendido eléctrico del país fuera afectado por las malas condiciones climáticas.
Saakashvili agregó además que su gobierno buscará terminar con su dependencia energética con Rusia.
Esta semana, Saakashvili acusó a Moscú de haber orquestado las explosiones que en la madrugada del domingo cortaron la mayor parte del abastecimiento energético a Georgia y Armenia.
En declaraciones a la BBC, el presidente georgiano dijo que el suministro fue cortado para poner presión sobre Georgia para que ésta ceda a Rusia la titularidad de su red doméstica de gasoductos.
Moscú, por su parte, declaró que las explosiones habían sido actos criminales deliberados provocados por insurgentes anti-rusos.
Ahora, funcionarios georgianos informaron que Irán proveerá un tercio del gas que necesita su país, aunque aún quedan por resolver los detalles técnicos del transporte del hidrocarburo.
Italia también
Por otra parte, Italia ha acusado a Ucrania de robar parte del gas que Rusia suministra a Europa.
Italia sufre como otros países de Europa las bajas temperaturas.
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Roma ha informado de continuos recortes en el suministro de gas ruso que es transportado a Europa Occidental en un gasoducto que atraviesa territorio ucraniano.
El presunto robo de gas, calificado de "inadmisible" por parte del ministro de Industria italiano, Claudio Scajola, ha sido rotundamente negado por Ucrania.
Rusia ya había acusado a Kiev de ser responsable por los recortes en el suministro.
El cruce de acusaciones se produce en momentos en que funcionarios de ocho países de Europa Central y Oriental han llamado a la Unión Europea a reducir su dependencia energética de Rusia.
Entre las propuestas que se estudian se encuentra el proyecto Nabucco, que plantea la construcción de un gasoducto de 3.000 km. que suministre gas de Irán y Azerbaiján a Europa, a través de Turquía, Bulgaria, Rumania y Hungría.