El fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional (TPI) afirmó tener evidencia confiable y significativa acerca de los crímenes perpetrados en la región sudanesa de Darfur.
Se calcula que más de dos millones de personas han sido desplazadas por el conflicto.
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Luis Moreno Ocampo hizo estas declaraciones ante al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, donde presentó el informe de la investigación del TPI sobre los crímenes de guerra reportados en Sudán.
El fiscal espera poder enjuiciar a los culpables pero expresó que esto será una labor muy complicada si no se cuenta con el apoyo del gobierno de Sudán.
No se revelaron detalles de los crímenes pero se reportó que desde el inicio de la investigación, a principios de este mes, se ha registrado y recolectado evidencia de serios crímenes de lesa humanidad, incluyendo las masacres de miles de civiles y violaciones masivas.
Según el corresponsal de la BBC ante las ONU, aún no se sabe cuánta ayuda brindará el gobierno de Sudán en estos procesos.
Sudán responde
Moreno Ocampo declaró que se debe hacer todo lo posible para llevar ante la justicia a los culpables, a pesar de que las autoridades sudanesas no han tomado medidas para castigar a los responsables.
Moreno Ocampo manifestó que las autoridades sudanesas no han hecho lo suficiente.
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Pero el ministro de Justicia de Sudán, Ali Mohammed Osman Yassin, respondió que su gobierno ha procesado a diez sospechosos de cometer crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad en la región de Darfur.
El ministro sudanés explicó a la BBC que su gobierno no ve la necesidad de extraditar a los sospechosos para comparecer ante el TPI, puesto a que la justicia de Sudán tiene las condiciones de llevar a cabo juicios abiertos y transparentes.
El TPI se fundó con la intención de hacer justicia en crímenes cometidos en países que se niegan o no pueden juzgar crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad o genocidios cometidos dentro de sus fronteras.
Algunos grupos de derechos humanos han declarado que no esperan más que demoras e impunidad en los procesos internos que pretende llevar a cabo el gobierno de Sudan y dicen que estos son solo maniobras para bloquear a las investigaciones del TPI.
Más de 2 millones de personas han sido desplazadas por los conflictos que se iniciaron cuando grupos rebeldes enfrentaron al gobierno, acusándolo de discriminación y negligencia con la población negra.
El gobierno es acusado, a su vez, de promover a milicias árabes para reprimir a los rebeldes en la región de Darfur.