Al menos 15 personas murieron este sábado en Irak tras producirse nuevos ataques insurgentes contra policías locales.
Un atacante suicida y otros dos que preparaban una bomba perdieron la vida cuando se lanzaron contra la residencia de un policía en Samarra.
En Mosul murieron cuatro agentes de seguridad cuando sufrieron una emboscada de parte de los rebeldes.
En Ramadi, hombres armados emboscaron a una patrulla policial y dieron muerte a ocho agentes, según informaron las autoridades.
Los efectivos fueron atacados por unos 20 insurgentes mientras vigilaban una importante carretera en las afueras de Ramadi.
Esta ciudad es la capital de la inestable provincia de Anbar, en el oeste del país.
Los policías iraquíes y otros miembros de las fuerzas de seguridad han sido blanco frecuente de la insurgencia, que los considera colaboradores de las tropas de Estados Unidos.
El viernes, ocho infantes de marina estadounidenses murieron y 11 resultaron heridos en un atentado suicida con bomba contra una caravana militar.
Según se informó, una de las víctimas fatales y varios de los lesionados son mujeres.
Los soldados fueron atacados mientras regresaban de cumplir su turno en un puesto de control. Tras la explosión, el personal militar recibió disparos de armas cortas.