Miles de habitantes de Aceh no han podido salir de los campos de refugiados.
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Seis meses después del tsunami en Asia la agencia de ayuda internacional Oxfam afirmó que las víctimas más pobres han sido las menos beneficiadas por el masivo esfuerzo de asistencia proveniente de todas partes del mundo.
Un estudio llevado a cabo por la institución encontró que los fondos han ido a parar a propietarios de tierras y negocios, aumentando las profundas divisiones entre ricos y pobres.
Muchas personas de pocos recursos continúan viviendo en refugios donde es difícil conseguir trabajo o reconstruir sus vidas.
Por ello, Oxfam hizo un llamado para que la ayuda vaya a los más pobres y marginados y que no deben ser dejados a un lado en los esfuerzos de reconstrucción.
El tsunami en el Océano Índico ocurrido el pasado 26 de diciembre mató a unas 200.000 personas en países tan distantes como Indonesia, Tailandia, Sir Lanka y Somalia.
David Loyn, corresponsal de la BBC en la región, señala que no es sorprendente que los mas pobres hayan sido los que más han sufrido por el desastre natural.
Viviendo en hogares frágiles o zonas marginadas, fueron literalmente barridos por las olas y los sobrevivientes dentro de las comunidades más pobres tienen menos acceso a ayuda médica.
Brecha intolerable
A seis meses, vastas zonas en Aceh permanecen igual.
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La investigación de Oxfam hace referencia a las zonas marginadas de India y Sir Lanka donde la ayuda ha ido a parar a comerciantes y dueños de propiedades más que a los desposeídos.
La brecha entre ricos y pobres es más amplia es Aceh, Indonesia, la zona más afectada, una provincia ya afectada por la pobreza antes de que el tsunami llegara.
Medio millón de sobrevivientes no tenían hogar cuando las olas golpearon la región.
El estudio de Oxfam muestra también que muy poco se ha hecho para construir viviendas permanentes para la mayoría de los afectados.
Asegura que este tipo de situaciones no serían toleradas si el desastre ocurriera en países desarrollados.