La Fiscalía española anunció que aspiraba lograr que el ex-militar argentino Ricardo Miguel Cavallo fuera condenado a 17.000 años de prisión.
Cavallo es acusado de genocidio, terrorismo y crímenes de lesa humanidad.
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Al ex-capitán se le acusa de haber cometido crímenes contra los derechos humanos durante el régimen militar que imperó en Argentina a finales de los setenta y principios de los ochenta.
Entre los cargos que pesan sobre Cavallo se encuentran terrorismo y genocidio. Al ex-militar también se le responsabiliza por los secuestros y desapariciones ocurridos en Argentina durante ese período.
La sentencia mínima solicitada por la fiscal que lleva el caso, Dolores Delgado, es de 13.000 años; la máxima sería de 17.000.
Sin embargo, de ser encontrado culpable, el argentino sólo podría ser condenado a 30 años de prisión debido a que ésta es la pena máxima contemplada por la legislación española.
Alegando la vinculación que tuvo con el mundo castrense, Cavallo solicitó permanecer en una prisión militar el tiempo que durara su reclusión. La petición, sin embargo, le fue negada.
Algunos antecedentes
Cavallo fue detenido en Cancún, México, en el año 2000 tras la identificación que realizaran antiguos presos políticos argentinos. Hasta ese momento, el ex-militar se desempeñaba como director del Registro Nacional de Vehículos de México.
Posteriormente, en 2003 y a pedido del juez de la Audiencia Nacional de España, Baltazar Garzón, fue extraditado a la Península Ibérica para ser juzgado por crímenes de lesa humanidad.
Garzón solicitó a México la extradición del ex-militar argentino.
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Tras los testimonios presentados por la fiscalía en aquel momento, Garzón determinó que Cavallo "participó, dirigió o conoció desde un puesto de responsabilidad y de control las acciones criminales que se produjeron en la Escuela Mecánica de la Armada (ESMA)" durante el último gobierno militar en Argentina.
La ESMA era uno de los principales centros de detención para los disidentes del régimen que se prolongó entre 1976 y 1983.
A Cavallo, también conocido con los nombres de "Sérpico", "Miguel Ángel" y "Marcelo", le fue dictada prisión provisional en junio de 2003. Desde entonces ha permanecido tras las rejas.
Se estima que el número de víctimas que dejó el gobierno militar supera las centenas. En el proceso que se le siguió a Cavallo en el 2003, la parte acusadora lo responsabilizó por 227 desapariciones, 110 secuestros -que incluyeron torturas- y por haber privado de su libertad a 16 mujeres embarazadas cuyos hijos fueron entregados a otras familias tras su nacimiento.
Hace menos de un año, en abril de 2005, la Audiencia Nacional condenó a 640 años de prisión al también ex-militar argentino Adolfo Scilingo por delitos de lesa humanidad cometidos durante ese mismo régimen militar. No fue encontrado culpable, sin embargo, por los delitos de genocidio y terrorismo, tal y como había solicitado la fiscalía.