Una mujer, vestida con vestimenta clásica holandesa, se dispone a votar.
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Los holandeses votan este miércoles si aceptan o rechazan la Constitución de la Unión Europea, a tan sólo tres días desde que el rotundo "No" de los votantes franceses sumieran a la política gala en una profunda crisis.
El primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende, hizo un llamado al país para que respalde el tratado.
El partido principal de oposición, los gremios y sindicatos apoyan el "sí" y la propuesta del gobierno.
Sin embargo, los últimos sondeos sugieren que el 60% de los encuestados se muestran contrarios a la Constitución.
"No nos dejemos llevar por las encuestas", dijo en una presentación televisiva. "Esperemos que, una vez en las urnas, la gente piense sobre toda la gente que dice que esta Constitución podría ser un desarrollo positivo".
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REFERENDO HOLANDÉS
Grupos por el "Sí"
Cristiano Demócratas (CDA), el mayor partido de la coalición de gobierno, junto a sus socios del VVD y D66
Partido Laborista (PVDA) y partidos opositores de movimientos Verdes
Grupos por el "No"
Partido Pim Fortuyn, de derecha
Partido Socialista
ChristienUnie y SGP, partidos cristianos
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Muchos de los que han declarado su intención a favor del "No" comparten los temores de su vecino europeo sobre la expansión de la UE y la pérdida de identidad.
"El futuro de Holanda está en Europa", agregó.
La consulta holandesa no tiene carácter vinculante, pero los legisladores han prometido obedecer los resultados.
Este es el primer referendo nacional en más de 200 años en Holanda.
Temor holandés
Balkenende aseguró a los votantes que el país no perdería su posición e influencia en la UE al aceptar la Constitución.
Muchos holandeses temen una expansión demasiado acelerada de la UE.
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El primer ministro instó a la población holandesa a no seguir el ejemplo francés de rechazar el tratado.
Muchos observadores han expresado el temor de que un segundo voto en contra de la Constitución Europea podría generar un efecto en cadena en todo el bloque regional.
El tratado tiene el objetivo de simplificar las instituciones de la UE tras la admisión de diez nuevos miembros.
Deberá ser aprobado por todos los 25 países miembros antes de poder entrar en vigencia.
Todavía quedan ocho países que no han llevado a cabo consultas populares sobre la Constitución.
En Francia el rechazo contundente obligó al presidente Jacques Chirac a reemplazar su primer ministro.