Desde lugares remotos, cientos de Tuareg se desplazaron hasta Essouk para participar en el festival.
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Hubo un tiempo en que Essouk era un importante lugar en la ruta comercial del desierto del Sahara.
Hoy es poco más que una palabra de referencia escrita en el mapa del norte de Mali, al noroeste de África.
Pero lo que todavía sí ofrece Essouk es un magnífico anfiteatro natural situado entre dunas, de unos 150 metros de ancho, que cada año se convierte en el espectacular escenario de un festival único.
Durante tres días aquí se celebra y exhalta la cultura nómada Tuareg, una de las pocas que sobreviven en el mundo.
El desierto por escenario
Alrededor del círculo de arena decenas de enormes tiendas de cuero, de color ocre-rojo, dan cobijo a cientos de Tuareg llegados desde lugares remotos, cercanos a Níger y Libia.
Los Tinariwen son el primer grupo Tuareg de guitarra eléctrica
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"Desde el primer festival celebrado en el desierto, en 2001, (el evento) se ha ido haciendo cada vez más internacional. Y éso está generando, esperamos, bastantes beneficios para esta región", dijo Andy Morgan, el representante británico del grupo Tuareg de música llamado Tinariwen, artistas estrella del evento.
Además de esta banda de guitarristas, la más conocida a nivel internacional, otros músicos Tuareg participaron en el festival.
Tinariwen "en realidad, es más un movimiento social nacido de la lucha Tuareg por el reconocimiento en los años 80", dijo el representante.
Ventana al mundo
Sólo ahora el festival de Essouk, que evolucionó a partir de un "Takoubelt" o encuentro anual de Tuareg, está empezando a darse a conocer.
Incluso para el estandard de Mali, ésta es una región desesperadamente pobre: con apenas algún recurso natural, y habiendo sufrido recientemente sequía y conflicto, la cultura -y en particular la música- son los únicos "productos" exportables.
Los Tuareg esperan que el festival publicite su cultura.
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El líder Tuareg Deeko Isa espera que el festival abra la región al mundo.
Pero el número de turistas presente en el evento este año no debía de llegar a la centena.
Kai, de Alemania, dijo que había ido a Essouk en busca de una "aventura cultural", que no le defraudó.
Otro de los objetivos del festival, según Deeko Isa, es "crear un foro para los grupos Tuareg procedentes de todas partes del desierto".
Hay quien considera que la cultura nómada de los Tuareg no será factible en el siglo XXI.
El festival de Essouk podría ser un evento clave para ayudar a prolongar su supervivencia.