El estadounidense sospechoso de cometer actos terroristas, José Padilla, que estuvo bajo custodia militar durante más de tres años sin que se presentaran cargos en su contra, compareció este jueves ante una corte federal del estado de Florida en la ciudad de Miami.
Padilla fue trasladado a una cárcel de Miami.
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Padilla fue trasladado desde un recinto militar en Carolina del Sur a una cárcel de Miami, y luego se presentó ante el juez civil Barry Garber, quien le leyó sus derechos y le preguntó si entendía las instrucciones.
"Sí, su señoría", fue la respuesta de Padilla, quien originalmente fue clasificado por el gobierno de Estados Unidos como un "combatiente enemigo".
Sin embargo, fue transferido al sistema de justicia civil antes de que la Corte Suprema de EE.UU. pudiera emitir un fallo sobre la legalidad de su detención bajo custodia militar.
Este miércoles, la Corte Suprema autorizó al gobierno para transferir a Padilla desde la custodia militar a la civil para enfrentar cargos criminales, decisión que anuló el dictamen de un tribunal que había intentado impedir la transferencia.
Custodia militar
Padilla, ciudadano estadounidense de origen puertorriqueño, fue arrestado y puesto bajo custodia militar en mayo de 2002 sin que se presentaran cargos contra su persona.
En diciembre, la corte de apelaciones acusó al ejecutivo de intentar evitar un escrutinio legal completo del caso de Padilla al solicitar su transferencia a otro tribunal.
José Padilla estuvo detenido casi cuatro años sin que se presentaran cargos contra su persona.
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Pero los abogados del gobierno le dijeron a la Corte Suprema que el hecho de que se hubiera negado la transferencia era "un ataque injustificado al ejercicio de la discreción ejecutiva".
Según los corresponsales, la decisión es una victoria temporal para el gobierno de George W. Bush, que buscaba impedir que los activistas de derechos humanos usaran el caso para poner a prueba la fortaleza legal de la legislación antiterrorista.
Los abogados de Padilla solicitaron a la corte que realice una profunda investigación sobre el caso en particular y sobre la política estadounidense de detención de los considerados "enemigos combatientes" sin juicio previo.
Estados Unidos califica de "enemigo combatiente" a los que se enfrentan a sus fuerzas y no pertenecen a un ejército regular, motivo por el cual no tienen la protección de la Convención de Ginebra sobre prisioneros de guerra.