Seis millones de personas viven en Darfur, una región del tamaño de Francia en el vasto Sudán, el país más grande de África.
Viven bajo un denominador común, el miedo, a raíz de un conflicto que ha dejado en los últimos dos años al menos 180.000 muertos y dos millones de desplazados, según algunas estimaciones.
Otras, menos conservadoras, como la del académico estadounidense Eric Reeves, sitúan el número de muertos en 340.000.
Este miércoles, representantes de la comunidad internacional se reunieron en Etiopía para debatir la crónica falta de fondos que impide ampliar el actual contingente de 2,270 soldados de la Unión Africana en el terreno.
Sin protección, la gente teme desplazarse, cultivar o pedir atención médica. La OTAN promete apoyo logístico, la ONU dice no poder enviar cascos azules sin un mandato del Consejo de Seguridad.
¿De quién es la responsabilidad?
BBC Mundo habló con Marco Jiménez, portavoz para África del Comité Internacional de la Cruz Roja.
¿Cuál es el mayor problema para la población de Darfur en estos momentos?
El mayor problema es la falta de seguridad, directamente ligada a una falta de observación estricta de los principios del derecho internacional humanitario.
La gente, a causa de las violaciones continuas del derecho internacional humanitario, vive con miedo, no puede trabajar sus tierras y asegurarse en términos de comida para la próxima estación.
¿Puede darnos ejemplos concretos de la violaciones que se están registrando?
 |
Es importante poner en perspectiva la fuerza de paz de la Unión Africana, porque estamos hablando de un territorio tan grande como Francia o España en el que viven seis millones de personas
|
Ejemplos concretos no se pueden dar porque el trabajo del Comité Internacional de la Cruz Roja es confidencial.
Si oímos por ejemplo que un pueblo ha sido quemado, o mujeres han sido violadas, o personas a las que no llega la ayuda humanitaria, porque alguna de las partes en el conflicto lo está impidiendo, son cosas que pueden pasar en cualquier guerra, y el caso de Sudán no es la excepción.
¿Quiere decir esto que a pesar de la presencia de más de 2.000 soldados internacionales siguen registrándose ese tipo de violaciones?
Es importante poner en perspectiva la fuerza de paz de la Unión Africana, porque estamos hablando de un territorio tan grande como Francia o España en el que viven seis millones de personas en áreas en las que no hay comunicación porque no hay caminos, porque son desierto.
Es un conflicto que continúa afectando a la población civil.
¿A qué tiene miedo en concreto la gente?
La gente tiene miedo de las milicias, del ejército, de quedar atrapada en medio de un combate.
Algunos medios hablan de madres que tienen miedo de llevar sus hijos heridos a centros médicos, de desplazarse
Sí, por ejemplo, las familias dependen mucho del poco combustible que puedan conseguir para cocinar sus alimentos, tienen que ir a buscar madera, que es muy escasa. Es un desierto prácticamente y tienen que desplazarse grandes distancias para conseguir madera, y eso implica ya el riesgo de ser atacado.
 |
Es un desierto prácticamente y tienen que desplazarse grandes distancias para conseguir madera, y eso implica ya el riesgo de ser atacado
|
Lo mismo con los servicios médicos, están muy lejos si es que existen. Y la gente no se atreve a salir de los pueblos.
Por esta inseguridad en las áreas remotas, la gente se sigue desplazando a los campamentos de refugiados, que ya están demasiado llenos.
Lo que el CICR pide es que la partes respeten el derecho internacional humanitario.
Porque esto le va a permitir a la gente trabajar sus tierras para poder ser autosuficientes en términos de alimentos.
Los llamados del CICR parecen no haber tenido demasiado eco, la OTAN ofrece apoyo logístico, pero no tropas, y la ONU dice que no puede actuar sin un mandato del Consejo de Seguridad.
¿De quién es la responsabilidad de lo que pasa en Darfur?
De todas las partes en el conflicto, en tanto no respeten de manera estricta el derecho internacional humanitario.
Poniendo en perspectiva el trabajo de las agencias internacionales, es preciso recordar que en la mayoría de los casos el tipo de trabajo que se hace es de emergencia para salvar vidas. No es ni desarrollo ni algo que pueda evitar el conflicto en sí. De eso son responsables los actores políticos del conflicto.
Pero simples llamados a las partes en conflicto no dan resultado. La ONU ahora habla de una situación urgente, pero no da respuestas.
En el caso del tsunami en Asia la respuesta fue rápida a nivel internacional.
¿Qué está fallando?
En el caso del tsunami la respuesta fue tan global porque los hechos eran mucho más gráficos y fáciles de acceder.
Desgraciadamente vivimos en un mundo en el que sea un conflicto en Sudán o cualquier conflicto africano, por la naturaleza de la cercanía histórica, cultural con este continente, queda detrás.
Lo que se tiene que hacer es tomar conciencia, tanto de agencia de ayuda humanitaria, actores políticos, cualquier miembro de la sociedad civil, que cuando la gente está sufriendo en un conflicto, es responsabilidad de todos.
Pero hay diferentes niveles de respuesta. Una organización humanitaria da la ayuda de emergencia, los actores políticos deben tomar las responsabilidades que les corresponden.
Y eso es algo que solamente los gobiernos, la comunidad internacional y las partes en conflicto pueden decidir.