La Reserva Federal administra la política monetaria de Estados Unidos.
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Alan Greenspan, banquero central de Estados Unidos en los últimos 18 años, ha sido descrito como uno de los hombres más poderosos del mundo.
Influyó en la vida de millones de personas en su condición de guardián de la estabilidad del dólar.
En el transcurso de estos años recibió alabanzas que lo elevaron a una condición de virtual leyenda viviente, especialmente durante la época de expansión económica vivida por Estados Unidos en la segunda mitad de la década de 1990.
No obstante, con las dificultades económicas que ha experimentado Estados Unidos desde el comienzo del nuevo milenio, hay quienes disputan la solidez del legado que Greenspan le deja a su sucesor, Ben Bernanke.
El músico
En los años 90 se experimentó una fuerte subida de la actividad bursátil.
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Alan Greenspan nació en 1926.
Este neoyorquino de ancestro judío tuvo en la música su pasión inicial.
En su juventud se retiró de la universidad para tocar el clarinete y el saxofón en una banda de "swing" llamada Henry Jerome y su orquesta.
Los números sólo empezaron a interesarle mientras buscaba maneras de matar el rato entre sesiones musicales.
Uno de sus antiguos compañeros en la orquesta dijo que siempre había sabido que Greenspan los dejaría algún día, pues "era demasiado bueno llenando nuestras declaraciones de impuestos".
El apóstol de Ayn
Greenspan fue músico profesional en su juventud.
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Luego de estudios en las universidades de Columbia y Nueva York, obtuvo un doctorado de esa última institución en 1977.
El intelecto de Greenspan fue pulido en el salón de la novelista, libertaria e ideóloga derechista rusa Ayn Rand.
"Ella me hizo pensar en por qué el capitalismo no solo es eficiente y práctico, sino también moral".
Fue nombrado en su puesto como director de la Reserva Federal en junio de 1987 por el entonces presidente, Ronald Reagan.
Las tormentas
Greenspan es acusado de parcialidad política a favor de George Bush.
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Apenas meses después de su llegada a esa posición, enfrentó con éxito el colapso del mercado bursátil de Nueva York en septiembre de ese año.
Otras tormentas como la crisis de los mercados emergentes a mediados de la década de los 90, el desplome de las acciones de las punto-com en 2000, y la incertidumbre tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 fueron capoteadas con destreza por Greenspan, colaborando a su enorme prestigio.
Sin embargo, los últimos cinco años de su larga gestión son los que más controversia han suscitado.
Se dice que el apoyo brindado por Greenspan a la estrategia económica del actual presidente George W. Bush, en especial, su programa de recortar impuestos, ha sido motivado más por la afinidad política entre los dos que por razones técnicas.
Luego de haber experimentado un gran superávit en la década de 1990, el gobierno federal estadounidense ha llegado a un déficit fiscal sin antecedentes desde que Bush ordenó una rebaja de impuestos en 2001.
Esto quiere decir que el legado económico de Greenspan puede no estar totalmente seguro.
En cualquier caso, su periodo al frente del banco central será recordado como una época generalmente próspera para la economía estadounidense.