En Londres, los bomberos informaron que finalmente pudieron apagar el incendio de un depósito de combustible al norte de la ciudad, después de tres días de gigantescas llamas.
El siniestro dejó daños severos en la mayoría de las edificaciones cerca del lugar y otras consecuencias de menor seriedad en el vecindario circundante.
Sin embargo, los cuerpos de seguridad han permitido el regreso a sus hogares a los habitantes de la zona y este miércoles reabrirán las escuelas locales.
Los vecinos habían sido desalojados como consecuencia de las enormes cantidades de humo que se desprendían del incendio y como medida de prevención mientras se controlaban las llamas. Al menos 40 personas resultaron heridas por el incidente.
Se estima que este fue el fuego más grande que se ha visto en Londres desde que finalizó la Segunda Guerra Mundial.
En total eran tres grandes depósitos de combustible que ardieron en el hecho.
De acuerdo al jefe de bomberos de Hertfordshire, Roy Wilsher, "todavía hay unos pequeños fuegos, pero los tanques ya fueron apagados".
El funcionario reconoció que nunca habían tenido que lidiar con un escenario semejante. "Habíamos combatido un depósito de combustible, pero nunca tres al mismo tiempo".
Averiguaciones
Por tres días se vieron las llamas en el depósito combustible.
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Aunque las autoridades no saben a ciencia cierta cómo se produjo el siniestro, se asegura que todo fue causa de un accidente.
No obstante, el gobierno británico anunció que llevará a cabo una investigación para determinar las razones que provocaron el incendio.
Las instalaciones, copropiedad de los gigantes petroleros Texaco
y Total, abastecen de combustible a dos de los principales aeropuertos de la capital británica, Heathrow y Luton.
Un portavoz de Total negó que el fuego hubiese sido provocado por filtraciones en los depósitos.