Las autoridades iraquíes y el ejército estadounidense encontraron un nuevo centro de detención en Irak, en el que unas 625 personas se encontraban en graves condiciones de hacinamiento.
Varios detenidos se encontraban visiblemente maltratados.
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Un comunicado de la oficina del primer ministro iraquí, Ibrahim Jaafari, señaló que
13 de los prisioneros tenían signos de haber sido maltratados y por ende necesitaban atención médica.
La nota de prensa aseguró que se iniciarían las investigaciones correspondientes para determinar responsabilidades.
Un funcionario iraquí, hablando bajo la condición de anonimato, comentó que varios de los reclusos tenían señales de haber recibido descargas eléctricas y registraban la pérdida de varias uñas.
El mes pasado ya se había descubierto un centro de reclusión en el ministerio del Interior con unos 170 detenidos también con señales de haber recibidos abusos y con síntomas de desnutrición.
Ese hallazgo fue lo que disparó la investigación que reveló este nuevo lugar, que también se encuentra en instalaciones de este ministerio.
Desconocimiento
No es el primer caso de abusos que enfrentan las fuerzas de seguridad iraquíes.
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Un comunicado del Ministerio de Derechos Humanos indicó que 56 detenidos fueron liberados y 75 transferidos a una cárcel del Ministerio de Justicia.
El primer ministro iraquí prometió nuevas averiguaciones de lo que denominó "un fenómeno poco sano".
"Hay un comité siguiendo el caso y mi asesor militar está visitando cada centro de reclusión para determinar si existen patrones similares. No permitiré que se siga tratando así a los prisioneros", aseveró.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, señaló que estos hechos eran "inaceptables" e hizo un llamado para que se sancione a los responsables.