La columna de humo era visible a varios kilómetros del lugar de las explosiones.
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Miles de personas en el norte de la capital británica despertaron sobresaltadas este domingo tras el estallido de una planta de almacenamiento de combustibles.
Unas 40 personas han sido atendidas con lesiones diversas y hasta el momento no hay informes de muertos o heridos graves, según indicó la policía del condado de Hertfordshire.
Las autoridades informaron que están tratando el hecho como un accidente, aunque aún no hay explicaciones sobre las causas que dieron origen a las detonaciones.
Al menos tres explosiones ocurrieron entre las 6:00 y las 6:30 hora local (igual GMT) originadas en el depósito de Buncefield, en la localidad de Hemel Hempstead, y pudieron ser escuchadas en una extensa área del sureste de Inglaterra.
Las llamas se elevaron a más de doscientos metros en el cielo y los estallidos provocaron daños considerables en los edificios aledaños, según el testimonio de los vecinos.
Las instalaciones son operadas por la compañía petrolera Total y utilizadas como terminal de distribución por ésta junto a Texaco, British Petroleum, Shell y British Pipeline.
Desde Buncefield se aprovisionan varios aeropuertos de la región, incluidos Heathrow y Luton.