El cuerpo de Juan Pablo II estará expuesto en la Basílica hasta el viernes, cuando serán los funerales.
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Decenas de miles de fieles rinden homenaje al papa Juan Pablo II en la Basílica de San Pedro.
La fila, integrada por unas 200 mil personas, se movió con mucha lentitud a lo largo de la noche del lunes y la madrugada del martes.
La Basílica permaneció abierta hasta la 0100 GMT (0300 en Roma) y reabrió sus puertas hora y media más tarde.
En la fila nocturna hubo varios desmayos y se pudieron escuchar cantos religiosos para matar el tiempo.
"El sacrificó su vida por la Iglesia, unas horas de esfuerzo de nuestra parte no significan nada", dijo la hermana Simone, un monja que viajó desde Austria.
El cadáver del Pontífice fue trasladado a la Basílica en hombros, el lunes en la tarde, por doce portadores escoltados por guardias suizos. Le acompañó un séquito de cardenales y obispos.
Imágenes de la procesión fueron mostradas en pantallas gigantes en la Plaza de San Pedro, donde se encuentran más de cien mil peregrinos y turistas. Muchos de ellos aplaudieron al ver las imágenes y al paso del solemne cortejo.
Luego de una corta ceremonia religiosa, los miembros del público comenzaron a ofrecer su postrer tributo al Papa. Cientos de personas echaron mano a sus teléfonos celulares para obtener una imagen del cuerpo del Papa a medida que pasaban frente al mismo.
Los restos embalsamados de Juan Pablo II permanecerán expuestos hasta el próximo 8 de abril, cuando se efectuarán los funerales a las 0800 GMT.
El Papa será enterrado en la misma basílica, en la cripta que se encuentra bajo el altar mayor.
Misa multitudinaria
El portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro-Valls, anunció que el entierro será a las 8:00 GMT.
De ser necesario, la Basílica de San Pedro estará abierta día y noche.
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La decisión se tomó luego de que el colegio de cardenales de la Iglesia Católica se reuniera este lunes por primera vez desde la muerte del Papa, ocurrida el sábado.
En la cita, los prelados abrieron el sobre con las instrucciones del Pontífice respecto a sus exequias. Navarro-Valls dijo que el Papa no había expresado ningún deseo especial de ser sepultado en Polonia, su país natal.
Los 65 cardenales que participaron en la reunión juraron mantener un pacto de silencio sobre el proceso que seguirán en la elección del sucesor de Juan Pablo II, que se debe realizar entre 15 y 20 días después de su fallecimiento.
En la actualidad, son casi 200 los cardenales que pueden consultar entre ellos, pero sólo 117 de ellos son menores de 80 y elegibles para votar al nuevo Papa.
Navarro-Valls informó que previo al entierro se realizará una misa en las escalinatas de la basílica, a la que se espera asista una multitud de fieles.
La misa, que será ofrecida por el cardenal Joseph Ratzinger, de Alemania, contará con la presencia de más de 200 jefes de estado y líderes religiosos de todo el mundo.
Entre quienes confirmaron su asistencia se encuentran el presidente de Estados Unidos, George Bush, el príncipe Carlos de Inglaterra y el máximo jerarca de la Iglesia Ortodoxa, el Patriarca Bartolomé.
También se especula que alrededor de dos millones de fieles intentarán asistir a los funerales.