La violencia continuó en los empobrecidos suburbios de París por séptima noche consecutiva a pesar de los esfuerzos del gobierno de Francia para enfrentar el problema.
Los mayores enfrentamientos parecen ocurrir al noreste de la capital francesa.
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Los mayores enfrentamientos parecen ocurrir en el amplio departamento de Seine-Saint-Denis, al noreste de la capital francesa, donde los disturbios empezaron la semana pasada.
En las primeras horas del jueves, pandillas se enfrentaron a agentes policiales y incendiaron vehículos.
Una estación de la policía fue cercada brevemente por las bandas de jóvenes en Aulnay-sous-Bois, la zona más afectada de la región.
Dos escuelas primarias, una oficina postal y un centro comercial también fueron atacados por los grupos juveniles.
Reunión ministerial
El miércoles, el gabinete francés se reunió en una sesión de emergencia para decidir cómo actuar ante la serie de disturbios.
La situación ha llegado a alarmar a los ministros gubernamentales y provocó que el presidente Jacques Chirac exhortara a la calma y prometiera investigar la muerte de dos adolescentes de origen africano, que murieron electrocutados, provocando el inicio de la violencia.
La situación ha llegado a alarmar a los ministros gubernamentales.
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El primer ministro de Francia, Dominique de Villepin, y el ministro del Interior, Nicolás Sarkozy, cancelaron importantes viajes al exterior debido a la gravedad de la situación.
Según los medios locales, los muchachos de 15 y 17 años de edad trataban de esconderse de la policía que los perseguía para arrestarlos luego de algunos desórdenes, algo que las autoridades niegan.
Los enfrentamientos entre jóvenes y la policía se iniciaron en el suburbio de inmigrantes de Clichy-sous-Bois, en el noreste de París, pero la violencia se desbordó el martes a otros barrios de la región de Seine-Saint-Denis, donde residen las comunidades francesas más pobres.
Los choques en París ya llevan una semana. En la noche del martes al menos 15 autos fueron incendiados y unas 34 personas fueron arrestadas.
En uno de los barrios, la policía disparó balas de goma contra los jóvenes.