Mugabe aspira ganar las elecciones para reformar la constitución.
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El presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, se enfrenta a la que podría ser su última batalla electoral y la estocada final de una revolución que empezó en los años 70 con la guerra de guerrillas, lo llevó a la presidencia en los 80 y lo ha mantenido en el poder desde entonces.
En su quinto período presidencial, Mugabe aspira que en las elecciones parlamentarias que se celebraron este jueves su partido, el Zanu-PF, obtenga los dos tercios de los escaños para así reformar la Constitución.
Actualmente, si un presidente muere o renuncia, habría que convocar a elecciones inmediatas.
Una reforma constitucional le permitiría al octogenario líder designar a un sucesor para asumir el poder durante dos años antes de convocar a nuevas elecciones.
De esta manera afianzaría su partido para que permanezca en el poder.
Según el analista de la BBC, Joseph Winter, el retiro de Mugabe sólo llegará una vez que su "revolución" concluya, es decir, cuando haya elegido a un sucesor entre los militantes del Zanu-PF.
La reforma agraria
Más de 10 millones de hectáreas fueron redistribuidas por la reforma agraria.
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Una de las medidas fundamentales de esta llamada revolución es la reforma agraria, con la que se distribuyeron tierras que estaban en manos de ex colonos blancos en beneficio de los campesinos.
El resultado fue la confiscación de más de 10 millones de hectáreas de tierra fértil que estaba en manos de unos 2.900 granjeros blancos y que el Estado otorgó a campesinos, burócratas y miembros de la élite del Zanu-PF.
Hasta la implementación de esta reforma, la relación entre Zimbabue y los poderes occidentales había sido cordial. Desde entonces, todo cambió -aunque ni el Reino Unido ni Estados Unidos citan el asunto de la redistribución de las tierras como el foco de sus desacuerdos con el país africano.
Pero, a pesar de que con su política el gobierno de Mugabe se ganó la admiración de muchos, dentro y fuera de Africa, según Carolyn Dempster, corresponsal de la BBC en Zimbabue, quienes se beneficiaron son una "camarilla, que viaja en lujosos automóviles todo terreno para supervisar cada fin de semana sus nuevas adquisiciones, y que son conocidas como 'granjeros de fin de semana'".
La mayoría de los críticos al gobierno consideran que ésta fue la finalidad principal del programa de reforma: utilizar la redistribución de la tierra como arma política.
Sólo la tierra
Entre los problemas que se originaron después de la reforma agraria fue que los nuevos propietarios de la tierra no tenían experiencia, herramientas ni semillas para poner en marcha la granja.
Críticos denuncian que sólo se beneficiaron de la reforma agraria los simpatizantes del gobierno.
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Y como no tienen los títulos de transferencia, el banco no les da créditos para comprar lo que necesitan.
Tampoco han conseguido apoyo en la Unión de Granjeros Comerciales, quienes se niegan a entregar materiales a los nuevos propietarios.
Como resultado de una temporada de plantación accidentada y de largas sequías, la producción de maíz ha disminuido en más de un 50%.
Para finales de los años 90, Zimbabue era un exportador neto de maíz y un proveedor clave para el Programa Mundial de Alimentos (PMA).
En el año 2003, el PMA tuvo que distribuir en 49 distritos de ese país más de 40.000 toneladas de ayuda en alimentos, como una medida para evitar la hambruna.
En cuanto al tabaco, Zimbabue dejó de ser el tercer exportador del mundo al disminuir su producción en un 70%.
¿Y la oposición?
El presidente Robert Mugabe sólo ha tenido una derrota electoral, fue en el año 2000 cuando perdió en el referendo constitucional.
El 11 de septiembre de 1999 se creó el partido opositor Movimiento por el Cambio Democrático.
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Seis meses antes, en medio de una euforia por el cambio, había nacido el partido opositor Movimiento por el Cambio Democrático (MDC, en inglés).
"Estaba seguro que para estos días ya estaríamos en el poder. Creímos que sería fácil", le dice a la BBC un activista de MDC.
Pero la derrota de Mugabe sólo sirvió para endurecerlo.
La oposición reclama que el mandatario usó la violencia para ganar las elecciones en marzo de 2002.
Y la Mancomunidad Británica de Naciones (Commonwealth) decidió suspender a Zimbabue en el año 2002 alegando que en las elecciones se había dado un proceso viciado debido al alto nivel de violencia política, lo que impidió que la población se expresara libremente.
Un año más tarde, Zimbabue anunció su retirada definitiva de la Mancomunidad.
Lovemore Madhuku, jefe de la Asamblea Nacional Constitucional y a favor de una reforma, explica que el problema de la oposición es que no ha logrado nada en concreto.
"No ha habido un cambio de gobierno, la represión ha empeorado y la economía ha colapsado".
Reacción sin acción
Para Madhuku, en lo único que la oposición ha triunfado es en mantener la esperanza de que el cambio es posible.
Una mujer en Harare, la capital de Zimbabue, quiere un cambio en el gobierno. Pero admite que "Zanu-PF es mejor a largo plazo que el MDC. El MDC sólo reacciona, y para cuando lo hace, el Zanu-PF ya está muy lejos".
Para el analista de la BBC Joseph Winter, "Mugabe ha hecho todo lo que está a su alcance para hacerle la vida imposible a la oposición".
El MDC ha denunciado que las últimas elecciones han sido fraudulentas y que sus marchas han sido brutalmente reprimidas por los servicios de seguridad.
En caso de que el MDC gane, frenaría las propuestas de leyes del gobierno.
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"Las nuevas leyes de seguridad y de medios también han hecho la vida imposible a la oposición, ya que todas las reuniones políticas requieren de la aprobación de la policía, la cual rara vez se la dan al MDC", explica Winter.
Por otra parte, la mayoría de los corresponsales extranjeros se han ido del país y el único periódico independiente fue cerrado, lo que dificulta que el MDC pueda hacer llegar su mensaje al pueblo.
Posible revés
La victoria en las elecciones parlamentarias del partido de Mugabe podría significar la salida del presidente del poder, ya que algunos analistas consideran que si el Zanu-PF se siente lo suficientemente seguro en el poder, podría dar los primeros pasos para sacar a su líder del panorama político.
De acuerdo con los analistas, el partido también podría cambiar la constitución para introducir la figura del primer ministro de manera tal que el presidente sólo cumpla una función ceremonial.
En caso de que el partido opositor gane los dos tercios de los escaños podría frenar las propuestas de leyes introducidas por el gobierno y hasta intentar enjuiciar al Mugabe.