El Congreso de Estados Unidos pospuso el debate de un proyecto de ley destinado a mantener viva a Terry Schiavo, una mujer que padece un daño cerebral agudo desde hace 15 años.
Terri Schiavo recibe un beso de su madre Mary Schindler (imagen de un video de la familia Schindler, 2001).
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En la Cámara de Representantes, los demócratas se opusieron a que se realizara un voto informal sobre el tema.
Los legisladores habían sido convocados a una sesión especial para considerar el caso este domingo, pero inmediatamente volvieron a recesar. Se espera que el debate se realice el lunes.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anunció que interrumpiría sus vacaciones en Texas y regresaría a Washington para poder firmar la nueva legislación, si es aprobada por el Congreso.
Un portavoz presidencial, Scott McClellan, dijo que la legislación se centra en la defensa de la vida.
Los médicos que atienden a Schiavo en Clearwater, Florida, retiraron el viernes la sonda que la alimentaba, a petición del esposo de la enferma y con la aprobación de un juez de Florida.
Según los especialistas, la mujer podría morir en menos de dos semanas si la decisión del juez de Florida no es anulada.
Si se aprueba el proyecto de ley, los padres de Schiavo, que se oponen a la decisión del juez, podrían recurrir a los tribunales federales.
Morir con dignidad
El esposo de la enferma, Michael Schiavo, ha pedido que la dejen morir con dignidad.
El Senado redactó el proyecto de ley que podría salvar la vida de Schiavo.
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Según él, su esposa le dijo en algún momento que no le gustaría vivir en condiciones como las actuales, que los especialistas califican de estado vegetativo persistente.
Pero los padres dicen que eso no consta por escrito y afirman que su condición podría mejorar con el tratamiento adecuado.
También argumentan que Michael Schiavo tiene una relación con otra mujer, con la que tiene hijos, por lo que, en opinión de ellos, abandonó a la enferma y no debería tener su custodia legal.
Terry Schiavo había sido alimentada a través de una sonda desde que sufrió un ataque cardíaco en febrero de 1990.
Desde entonces su esposo ha obtenido una serie de órdenes judiciales para que se le retire todo sistema de vida artificial.