Si la Constitución es rechazada, la Asamblea Nacional será disuelta.
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Los iraquíes están convocados a un referendo este sábado, para pronunciarse sobre el texto de una nueva Constitución.
BBC Mundo le ofrece el resumen de los puntos clave de estos comicios.
¿Por qué se vota?
Los ciudadanos iraquíes tendrán que decidir si aprueban o no una nueva Constitución para el país. Esta votación forma parte del proceso político que diseñó Paul Bremer, el ex administrador estadounidense de Irak.
¿Qué está en juego?
Si la Constitución es aprobada, será el documento sobre el que se gobernará el país.
Un sí también allanaría el camino para la celebración de elecciones a una nueva Asamblea Nacional el próximo 15 de diciembre, una votación que pondría un fin formal al periodo de gobierno transitorio.
Si la Constitución es rechazada, la Asamblea Nacional será disuelta y se volverá a convocar a elecciones a un nuevo parlamento interino para el 15 de diciembre.
Este parlamento tendría que redactar a su vez un nuevo proyecto de Constitución, que debería ser aprobado por referendo para octubre de 2006.
¿Cómo se elaboró la Constitución?
En mayo, un comité comenzó a trabajar en la redacción de la nueva Constitución. Pero el grupo estaba fuertemente dominado por las comunidades chiita y kurda, que conforman la mayor parte de la asamblea transitoria.
Para afrontar este desequilibrio, a principios de julio un grupo de 15 árabes sunitas se unieron al comité de redacción.
Durante el proceso de elaboración, los sunitas se quejaron de que estaban siendo marginados, y finalmente no asistieron a la última sesión parlamentaria, celebrada el 28 de agosto, en la que se presentaba a aprobación la versión final del documento ante la Asamblea Nacional transitoria.
¿Cuáles son los puntos más polémicos de la nueva Constitución?
Las áreas que despiertan más controversia son:
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Federalismo y descentralización
Los kurdos han expresado su deseo de mantener su estatus autónomo en el norte del país y dijeron que conservarían su asamblea regional.
Asimismo, algunos miembros de la comunidad chiita, la mayoritaria, han sugerido que querrían una situación similar para ellos en el sur de Irak.
La nueva Constitución permitiría a este último grupo obtener un estatus autónomo en el sur, tras la celebración de un referendo local.
Este panorama de posibilidades dejaría a la comunidad sunita territorialmente "atrapada" en el centro del país, con acceso a los ingresos de las explotaciones petroleras ahora existentes, pero sin derecho a las rentas de las instalaciones que se construyan en el futuro en el norte y sur de Irak.
La nueva Constitución hace ilegal al partido Baas, el grupo político con el que el ex presidente iraquí Saddam Hussein gobernó el país.
La comunidad de árabes sunitas teme que pueda ser castigada por su asociación en el pasado con este partido, una afiliación que no tenían más alternativa que asumir.
La nueva Constitución dice que Irak es "parte del mundo islámico", y que "su población árabe es parte de la nación árabe", palabras que, al parecer, son una deferencia hacia las comunidades no árabes de Irak, como los kurdos.
Tanto los sunitas como los chiitas querían que el documento expresara que Irak "completo" es parte del mundo árabe.
La nueva Carta Magna dice que el Islam será la "fuente básica de la legislación", pero equilibra esa afirmación con un artículo que garantiza que ninguna ley puede contradecir "los principios de la democracia".
¿Hubo cambios de última hora, ¿qué efecto tendrán?
Después de tres días de intensas negociaciones durante la semana previa al referendo, se incluyeron ciertos cambios en la nueva Constitución.
Como resultado, el documento se ganó el apoyo de al menos el mayor partido político sunita, el Partido Islámico Iraquí, ya que los "arreglos" trataron algunas de las preocupaciones de esa comunidad.
¿Qué dicen los defensores de la Constitución?
Argumentan que, en lugar de tratar de solucionar todos los problemas de repente, es mejor tener una Constitución, incluso si tiene imperfecciones, con la que un parlamento legítimo pueda trabajar para mejorar el futuro de Irak.
Si los iraquíes aprueban el documento, es probable que Estados Unidos y Reino Unido aclamen la decisión como un gran paso hacia la democracia en Irak.
Para los funcionarios de la coalición, incluso si la Constitución es rechazada habrá una lectura positiva: los iraquíes que participan en el referendo se estarían involucrando en el proceso político y eso significaría todo un paso adelante en un país que sufrió décadas de dictadura.
¿Qué dicen los detractores de la Constitución?
Según algunos analistas y muchos ciudadanos iraquíes, la nueva Constitución, en lugar de unir al país, agudizará las divisiones e impulsará las actividades de la insurgencia.
La organización International Crisis Group, con sede en Bélgica, publicó un informe recientemente, en el que dice que la Constitución no se basa en un amplio consenso y que Irak parece ir de cabeza hacia la partición y hacia la guerra civil.
¿Cómo es el proceso de votación?
La Comisión Electoral ha establecido más de 6.000 centros de votación en todo el país. Los colegios estarán abiertos de las 0700 a las 1700 hora local (0400-1400 GMT), aunque este horario se podría extender si hay violencia o largas filas a última hora.
Cerca de 15,5 millones de iraquíes están inscritos para votar. La población total es de 24 millones.
La pregunta, escrita en árabe y kurdo, es: "¿Aprueba el borrador de la Constitución de Irak?". Las opciones serán "sí" o "no".
La ONU imprimió y distribuyó millones de ejemplares de la Constitución para que los electores supieran por qué votarían.
Unos 500 observadores internacionales seguirán el referendo.
¿Cómo se puede rechazar la Constitución?
Si los votos en tres de las 18 provincias iraquíes arrojan que dos tercios de los electores están en contra de la Constitución, ésta será rechazada.
Ya que los árabes sunitas dominan cuatro de las provincias, cuentan de hecho con un poder de veto más que considerable.
Diversos líderes sunitas han instado a su comunidad a participar en el referendo, pero no aprobar la Constitución. Sin embargo, es posible que muchos no vayan a votar, debido a la violencia, la intimidación y las ofensivas militares estadounidenses.
El mes pasado, el parlamento iraquí, dominado por los chiitas, tomó una medida para dificultar el rechazo a la Constitución: contar sólo los votos de las personas inscritas, no los de los votantes reales. Pero tuvo que cambiarla, después de recibir críticas de la ONU y Estados Unidos.
¿Y qué pasará con la seguridad?
El grupo militante Al-Qaeda pidió a sus partidarios que aumentaran los ataques antes del referendo e instó a los sunitas a boicotearlo.
El presidente de Estados Unidos, George W Bush, quien enfrenta cada vez más críticas en su país por la situación en Irak, advirtió que: "Podemos esperar que harán todo lo posible por tratar de frenar la marcha de la libertad".
Las autoridades iraquíes y las fuerzas de la coalición liderada por Estados Unidos han incrementado sus medidas de seguridad.
El referendo tiene lugar en medio de un período vacacional de cuatro días de duración; se han cerrado las fronteras nacionales e internacionales y se impuso un toque de queda nocturno. Además, este sábado no se podrá viajar en autos privados.
A pesar de niveles similares de violencia, casi el 60% de los votantes participó en las elecciones de enero de 2005.
¿Qué pasará después?
Se espera que el conteo de los votos tome de cinco a diez días.
Si se aprueba la Constitución, se ratificará y se deberán realizar elecciones antes del 15 de diciembre, de manera que el nuevo gobierno pueda ser juramentado a más tardar el 31 de ese mes.
Si no se aprueba, la Asamblea Nacional será disuelta y se deberán realizar elecciones para un nuevo parlamento interino antes del 15 de diciembre. Los nuevos legisladores tendrán que escribir un nuevo borrador de Constitución, que se debería someter a referendo antes de octubre de 2006.