El Papa destacó que la religión debería desempeñar un papel en la vida pública.
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El papa Benedicto XVI inauguró este domingo el primer sínodo de obispos de su pontificado.
El encuentro, que comenzó con una misa en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, reúne a 256 obispos de 118 países.
En la homilía, el Papa destacó que la religión debería desempeñar un papel en la vida pública.
"La tolerancia que permite, por así decirlo, a Dios como una opinión privada pero que lo excluye del dominio público, de la realidad del mundo y de nuestra vida, no es tolerancia sino hipocresía", dijo.
"Allí donde el hombre se hace único dueño del mundo y propietario de sí mismo, no puede haber justicia. Sólo puede dominar el arbitrio del poder y de los intereses", añadió.
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Allí donde el hombre se hace único dueño del mundo y propietario de sí mismo, no puede haber justicia
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Se prevé que en la asamblea, que durará tres semanas, se aborden asuntos que afectan a la Iglesia católica, como la falta de sacerdotes y la administración de la comunión a los divorciados y a los políticos católicos que apoyan el derecho al aborto.
La importancia de los sínodos (del griego "syn", que significa "juntos", y "hodos", "camino" o "vía") radica en que es la oportunidad para que los obispos expresen sus puntos de vista sobre los problemas y retos de la Iglesia.
Se supone que estas asambleas son una expresión del carácter colegiado de la institución.
Por escrito
Según los expertos, el sínodo de este año mostrará la disposición de Ratzinger para escuchar las opiniones de los obispos que en algunos casos pueden ser diferentes de las que él sustenta.
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Participantes por continentes
Europa: 95
América: 59
África: 50
Asia: 44
Oceanía: 8
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En ese sentido, se mencionan los cambios de procedimiento aprobados por el pontífice de la Iglesia católica para permitir que haya un mayor intercambio de ideas, por ejemplo se limitarán los discursos a seis minutos y habrá una hora de debate al final de cada sesión.
Sin embargo, se debe hacer una solicitud por escrito para tomar la palabra.
Eucaristía
El sínodo -el número 11 desde que Paulo VI los instituyera en 1965- se ocupará de uno de los fundamentos de la doctrina católica, la eucaristía.
El sínodo se realizará hasta el 23 de octubre.
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Para la Iglesia de Roma, la eucaristía (acción de gracias, en griego) es el sacramento en el que, mediante su consagración en el altar, el pan y el vino se convierten en el cuerpo y la sangre de Cristo.
En el documento de trabajo de la asamblea, se llama la atención sobre la escasez de sacerdotes que administren este sacramento, que define como fuente y culminación de la vida católica.
Las cifras ilustran el problema: en 1978 había 1.797 fieles por párroco, en 2003 el número creció a 2.677.
Se destaca que muchos católicos no asisten con regularidad a misa los domingos y que la participación es mayor en África y Asia que en Europa y América.
El documento señala que "los fieles que descuidan el precepto dominical, en la mayor parte de los casos, no dan particular importancia a la participación en la Misa".
Como solución, se sugiere que el clero debe instruir a los fieles en la obligación de participar en la misa del domingo y los llamados días de precepto.
Nuevos santos
No todos los invitados al sínodo pudieron asistir: cuatro obispos chinos no recibieron autorización de su gobierno para viajar a Roma.
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256 obispos de 118 países. De ellos:
55 cardenales
8 patriarcas
82 arzobispos
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El motivo, al parecer, es que uno de los prelados pertenece a la Iglesia católica clandestina que reconoce al Papa como su máxima autoridad.
Otros dos obispos representan a la llamada Asociación Católica Patriótica, que es permitida por el gobierno de Pekín.
En la ceremonia de clausura, el próximo 23 de octubre, el papa Benedicto XVI proclamará los primeros cinco santos de su pontificado, entre ellos el sacerdote jesuita chileno Luis Alberto Hurtado Cruchaga (1901-1952).