Irán e Irak recuerdan este jueves el inicio de la brutal guerra que los enfrentó durante 8 años en la década de 1980, exactamente 25 años después de que el primer soldado iraquí cruzara la frontera iraní.
Ahmadinejad utilizó el desfile para responder a la presión internacional por su programa nuclear.
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El gobierno de Irak ofreció nuevamente disculpas a su vecino por la invasión de 1980, ordenada por el ex presidente iraquí Saddam Hussein.
La guerra se transformó en un conflicto largo y brutal, que causó la muerte de hasta un millón de personas.
Mientras tanto, en Teherán, la capital de Irán, se llevó a cabo un desfile militar con motivo del aniversario.
El presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, aprovechó la ocasión para decir, en un tono desafiante, que quien quiera poner a prueba el honor de su país, comprobará que las llamas de su ira son ardientes y destructivas.
Su pronunciamiento tuvo lugar en momentos en que aumenta la presión internacional para que Irán abandone sus planes de llevar adelante su programa nuclear.
Aunque Ahmadinejad no mencionó específicamente la disputa, dijo que Irán no representa una amenaza para los intereses de otros países y que defendería a cualquier costo su integridad y su independencia.
Indemnización
Fiscales iraníes se preparan para presentar cargos contra Hussein, quien se encuentra detenido por el ejército estadounidense, en relación con la guerra.
Hussein es acusado de ordenar la utilización de armas químicas contra los iraníes y los kurdos iraquíes.
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El ex líder iraquí es acusado, entre otras cosas, de haber ordenado la utilización de armas químicas contra los iraníes.
En diciembre de 2003, el entonces presidente del Consejo de Gobierno de Irak, designado por Washington, Abdel Aziz al-Hakim, dijo que su país debía indemnizar a Irán por los daños causados por la guerra.
Irán ha reclamado una indemnización de US$100.000 millones por los ocho años de conflicto.
Cooperación
Las relaciones entre los dos países han mejorado sustancialmente desde el derrocamiento de Hussein por el ejército de Estados Unidos.
En julio de 2005 se anunció que los antiguos enemigos comenzarían una amplia cooperación militar.
La colaboración abarcaría ámbitos como la remoción de campos minados, medidas contra el terrorismo, la identificación de personas todavía desaparecidas durante el conflicto y el entrenamiento y re-equipamiento del ejército iraquí.
Teherán le ha pedido a Bagdad que no le permita a Washington la instalación de bases militares permanentes en su territorio, por temor a que se consolide lo que los iraníes ven como la dominación militar de la región por parte de Estados Unidos e Israel.