Decenas de habaneros se bañaron bajo las olas en el momento en que el huracán estaba más cerca.
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El huracán Rita fue seguido en Cuba con mucha atención pero sin temor, con la conciencia de que el ciclón no se acercaría demasiado a la isla, según constaba en los informes de la Defensa Civil.
De hecho a las 16:30 hora local, cuando Rita se encontraba apenas a 70 kilómetros de La Habana, decenas de personas se bañaban en el malecón habanero bajo las enormes olas que rompían en el muro de contención.
Sin duda, Rita no fue tomada tan en serio como otros huracanes que han pasado por el país, la capital no perdió el movimiento, las paradas de autobús estaban llenas y se veía mucha gente caminando bajo la lluvia.
Esto podría explicarse porque la radio y la televisión han estado informando constantemente sobre la ruta del ciclón y las medidas que se tomaron para enfrentarlo, sobre todo en las zonas costeras.
En el malecón habanero las penetraciones del mar fueron mínimas.
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Sólo fueron evacuadas 213.000 personas, de las cuales 5.552 son turistas y 21.927 estudiantes que fueron sacados de las residencias estudiantiles. Aún quedan 18.800 personas albergadas en todo el territorio nacional.
Esta es una evacuación mínima en un país en el que, para evitar la perdida de vidas, se puede evacuar hasta 2 millones de personas según las características y el peligro del fenómeno atmosférico que afecte a la isla.
De todas formas en las poblaciones ubicadas en la costa norte han ocurrido algunos daños al tendido eléctrico sobre todo en la provincia de Matanzas, mientras casi toda La Habana se encuentra sin luz para prevenir mayores daños en la red.
El problema puede venir cuando el Sol reseque los muros de los viejos edificios, provocando derrumbes.
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Ya las provincias centrales pasaron a la normalidad mientras todavía las occidentales, entre ellas la capital, se mantienen en fase de alerta, en partículas los municipios costeros, que son los que enfrentan mas riesgos.
Tal vez la mayor afectación sea la cantidad de agua que esta cayendo sobre la Ciudad de La Habana lo que puede llegar a provocar derrumbes en zonas críticas como La Habana Vieja y Centrohabana.
El problema mayor se enfrentara después, cuando terminen las lluvias y el Sol comience a resecar los muros de los viejos edificios, muchos de los cuales están ya apuntalados para evitar que se vengan abajo.