Marrero es un apacible pueblo en la "parroquia" o municipio de Jefferson, del otro lado del río Mississippi frente a Nueva Orleans. Los residentes de esta zona se consideran afortunados porque la inundación causada por el huracán Katrina solo llegó hasta medio metro de altura.
Marrero tuvo mejor suerte que Biloxi donde la tormenta causó los peores estragos.
|
"De momento estamos bien. Comemos raciones del ejército. Las de pollo son las mejores. Tenemos agua y ponemos a funcionar las plantas eléctricas cuando queremos un poco de luz", dijo April Ruth, con su hijo de seis meses en brazos.
La joven madre señaló además a BBC Mundo que "después de una semana nos gustaría tener electricidad normal de vuelta".
Las autoridades abrieron las autopistas de esta ciudad por primera vez este lunes para que los residentes de la zona vuelvan a sus casas para inspeccionar los daños del ciclón.
El problema es que no hay gasolina o servicios y todos deberán salir antes de que se reanude el toque de queda a las seis de la tarde.
Zonas inundadas
Los damnificados esperan a que pronto los servicios públicos funcionen normalmente.
|
Muchas zonas siguen inundadas y hay residentes que se niegan a abandonar sus propiedades pese al desabastecimiento.
"Las enfermedades, la disentería, los cadáveres, los perros abandonados. Eso es lo que he encontrado en mis excursiones de rescate", señaló Ron Harvey, el propietario minusválido de una lancha de aire que estuvo ayudando a las autoridades hasta que se le dañó un empaque del motor V-8 de su embarcación.
La lentitud de la respuesta de las autoridades federales ha generado un grave malestar en esta ciudad mientras el presidente George W. Bush realiza su segunda visita.
El diario "Picayune Times" pidió a través de un editorial la destitución de toda la alta plana de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA, por su sigla en inglés).
La presencia masiva de la Guardia Nacional, el ejército y policías de estados vecinos como Texas han ayudado a tranquilizar el orden público.
Sin embargo los medios locales informaron que la policía mató a un número indeterminado de saqueadores el domingo que dispararon contra un equipo de mantenimiento de la empresa de electricidad.
Policías suicidas
Ron Harvey ayudó a las autoridades a rescatar a sobrevivientes (Foto Javier Aparisi)
|
Los medios locales también informaron que dos policías se suicidaron, un hecho que refleja la extrema tensión que han estado viviendo los funcionarios locales.
El centro de la ciudad mayormente no ha sido afectado por las inundaciones. Las fuerzas de seguridad establecieron su cuartel general en el hotel Sheraton de Canal Street.
El nerviosismo de los agentes de la ley se hizo evidente en la madrugada del lunes al estallar un disparo de escopeta. Un agente federal dijo a BBC Mundo que un guardia de seguridad había efectuado un disparo por error.