Algunos rezagados y cadáveres. Esos son los que se han quedado en Nueva Orleans en comparación con el medio millón de personas que vivían en esta ciudad antes del impacto del huracán Katrina hace una semana.
La devastación en Nueva Orleans es absoluta.
|
El presidente George Bush visitará esta ciudad nuevamente el lunes luego de una breve escala el jueves de la semana pasada.
Esta vez todo indica que se paseará por las calles de la ciudad en lugar de limitarse al aeropuerto.
Las expectativas de la ciudadanía son bastante elevadas. El hondureño Mario Viera y tres otros compañeros han decidido
abandonar la ciudad para buscar mejores oportunidades en otro sitio.
"Lo malo, lo que a uno le molesta es que el gobierno se ha portado mal porque no ha dado la ayuda necesaria. Usted sabe que el
pueblo necesita comida, agua y no hay eso en Nueva Orleans", señaló el hondureño de Ciudad del Progreso.
"Si Dios lo permite vamos a llegar a Georgia a buscar otro sistema de vida porque aquí esto va para largo. Dicen que en tres o
cuatro meses viene la reconstrucción de la ciudad y no podemos estar sin trabajo", agregó.
Prácticamente vacía
Nueva Orleans está prácticamente vacía, sin embargo la búsqueda continúa en las zonas más alejadas que siguen inundadas.
"Una vez se haya logrado sacar el agua de las zonas inundadas van a comenzar las tareas de recuperación del Departamento de
Defensa y la Agencia de Control de Emergencias del gobierno federal (FEMA, según sus siglas en inglés). Ya hemos podido
observar el trabajo de la empresa de electricidad. Estamos tratando de restablecer la infraestructura básica", señaló a BBC Mundo el teniente coronel Jim Knots, quien encabeza un destacamento del ejército que coordina las tareas de búsqueda y
salvamento, además de la recuperación de la infraestructura.
Los clientes de WALLMART sólo podían entrar en pequeños grupos.
|
La devastación en Nueva Orleans es absoluta, pero en las afueras la vida empieza a volver a la normalidad.
En la localidad de Booty había una cola de medio kilómetro para cargar gasolina. En el mismo centro comercial, los clientes de la tienda WALLMART sólo podían entrar en pequeños grupos.
"Es una medida de precaución para evitar problemas. Tenemos poco personal", señaló el gerente de la empresa que no quiso
proporcionar su nombre.
La mayor preocupación
El restablecimiento de la energía eléctrica es la mayor preocupación de muchos habitantes de la zona.
"Estamos cargando gasolina para la planta generadora por si no nos viene la electricidad", dijo a BBC Mundo, Wendy Pivaral Rapp.
Todavía quedan muchas interrogantes por responder.
|
El futuro laboral de esta funcionaria de una aerolínea estadounidense es incierto porque el aeropuerto de Nueva Orleans ha
dejado de funcionar para vuelos civiles.
Sin embargo, muchas empresas locales han comprado avisos en las emisoras de radio local para informar que seguirán pagando a
sus empleados por giro bancario y anunciar las fechas para el reinicio de labores.
El secretario de seguridad interna, Michael Chertoff, señaló que pronto se conocerá la cifra de muertos por el ciclón, que
probablemente será de miles de personas.
Abrumadora misión
La lentitud inicial de la respuesta del gobierno federal al ciclón y la posterior inundación en Nueva Orleans se han
convertido en una abrumadora misión de rescate y ayuda de emergencia.
Sin embargo, todavía quedan muchas interrogantes, sobretodo para medio millón de habitantes de Nueva Orleans que se encuentran desperdigados por muchas partes de Louisiana y otros puntos en el resto del país.
La pregunta ahora es saber cuándo podrán volver a casas y vecindarios cuya reconstrucción ni siquiera ha comenzado.