Demócratas habían cuestionado a Rice por su participación en la guerra en Irak.
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El pleno del Senado estadounidense confirmó este miércoles el nombramiento de Condoleezza Rice como nueva secretaria de Estado, por 85 votos a favor y 13 en contra.
Rice, de 50 años, había superado con éxito las audiencias que realizó el Comité de Relaciones Exteriores del Senado la semana pasada y se esperaba que fuera confirmada a tiempo para la segunda juramentación del presidente George Bush.
Sin embargo, la oposición demócrata juzgó que el cargo revestía demasiada responsabilidad como para no debatir la postulación un poco más.
El senador demócrata Mark Dayton aseguró que los republicanos han permitido que los altos funcionarios del gobierno "mientan al Congreso y al pueblo estadounidense" refiriéndose a la guerra en Irak.
Muchos demócratas consideran que Rice, desde su cargo de asesora de Seguridad Nacional, participó en la supuesta estrategia de "mal manejo de la información de inteligencia" para justificar la invasión de Irak.
Algunos llegaron a decir que ese "mal manejo" había sido planificado.
Los republicanos consideraron que la oposición, en minoría a raíz del resultado de las elecciones pasadas, está "jugando una política mezquina".
El debate
El partido demócrata no tenía posibilidades de impedir la aprobación de Rice, sobre todo porque ya algunos de sus miembros habían expresado que darían su apoyo a la nueva secretaria de Estado.
Sin embargo los republicanos accedieron a realizar un debate el martes y acordaron con los demócratas una sesión de 9 horas, distribuidas a partes iguales entre ambos partidos.
Allí la bancada demócrata aprovechó para lanzar lo que los medios consideran ha sido el ataque más feroz contra la política del presidente Bush en el manejo de la situación en Irak.
El Senador Ted Kennedy, considerado como un patriarca de los demócratas y uno de los más fieros detractores de la guerra, aseguró que la invasión "no ha hecho a Estados Unidos más seguro, y en cambio creó en Irak un caldo para el terrorismo que antes no existía".
Al final del debate el senador demócrata Joseph Lieberman consideró una ventaja que el "mundo sepa que Rice tiene la confianza del presidente".
"Enviemos el mensaje a amigos y enemigos de que aunque tenemos diferencias (..) nos une en este momento la guerra (contra el terrorismo)".
Buena cercanía
Rice es una de las más cercanas colaboradoras del presidente Bush. Muchos ven en esa característica al mismo tiempo una fortaleza y una debilidad.
Durante las audiencias senatoriales algunos parlamentarios expresaron su preocupación por una eventual "falta de independencia" de un departamento de Estado manejado por Rice.
Pero otros recordaron que es "imprescindible" que el Presidente y sus principales colaboradores estén perfectamente alineados en sus concepciones políticas.
Muchos analistas consideran que eso fue algo que complicó a veces el trabajo de Colin Powell como jefe de la diplomacia estadounidense.