A casi un mes del devastador maremoto en el Océano Índico, una conferencia de la ONU acordó un plan para reducir el número de víctimas y los daños causados por desastres naturales.
El maremoto del 26 de diciembre dejó unos 220.000 muertos.
|
Los delegados de unos 150 países reunidos en la ciudad japonesa de Kobe también estuvieron de acuerdo en la necesidad de instalar un sistema de alerta temprana de tsunamis en el sur de Asia.
Sin embargo, la conferencia de la ONU no logró establecer objetivos específicos ni plazos para instrumentar su plan.
Uno de los organizadores del encuentro, Salvano Briceno, de las Naciones Unidas, admitió que el proceso es lento porque deben resolverse muchas diferencias y tomarse en cuenta diversos puntos de vista.
Algunos países enfatizaron su preocupación sobre el impacto del calentamiento global, algo que desestimaron Estados Unidos y otras naciones.
El maremoto del 26 de diciembre dejó unos 220.000 muertos.
 |
Las decisiones de esta conferencia no tienen una carácter vinculante pero sí representan un compromiso moral
|
La declaración final de la reunión, aprobada este sábado, se expresa en términos generales: "Es crucial que las políticas nacionales den una alta prioridad a la reducción del riesgo de desastres naturales, y esto debe ser consistente con las capacidades del los gobiernos y los recursos disponibles".
El coordinador de las Naciones Unidas para la Asistencia Humanitaria, Jan Egeland, dijo que el documento tiene, sobre todo, un valor simbólico.
"Las decisiones de esta conferencia no tienen una carácter vinculante pero sí representan un compromiso moral por parte de los países y las organizaciones", aclaró.
Sistema de alerta
Durante el encuentro, los países donantes y las naciones afectadas por el maremoto instaron a las Naciones Unidas a comenzar inmediatamente los trabajos para establecer un sistema de alerta temprana de tsunamis en el Océano Índico.
Las agencias de la ONU respondieron que estaban listas para iniciar las obras y que un dispositivo básico podría estar en operaciones dentro de 12 a 18 meses.
En su etapa inicial, el proyecto estará a cargo de la Unesco y contará con millones de dólares que prometieron la Unión Europea, Japón y otros países.
La ONU prometió tener listo un sistema de alerta temprana en menos un año.
|
Estados Unidos, Alemania y Australia ofrecieron su propia tecnología. Mientras tanto, Japón acordó proveer cobertura con información de sus propios sensores.
Según el corresponsal de la BBC en Kobe, Charles Scanlon, los delegados en la conferencia reconocieron que decenas de miles de vidas podrían haberse salvado si un dispositivo así hubiera estado en operaciones cuando ocurrió el maremoto.
Sin embargo, funcionarios advirtieron que el mayor desafío está en el nivel local: en cómo comunicar los alertas a comunidades costeras aisladas.
"Los sistemas de prevención sólo pueden tener éxito si la población en mayor riesgo puede recibir y actuar al encenderse la luz de alarma", dijo Ian Wilderspin, representante de la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja.