El huracán de categoría dos, Katrina, ingreso a las aguas del Golfo de México el viernes por la tarde, luego de cobrar siete vidas y dejar a 1,4 millones de personas sin electricidad en el estado de Florida, en Estados Unidos.
Los vientos inclementes alcanzaron 161 kilómetros durante su paso por Florida.
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Los vientos del ciclón alcanzaron 161 kilómetros por hora durante su paso por encima del área metropolitana de las ciudades de Miami y Fort Lauderdale y se espera que aumente de categoría durante las próximas horas al atravesar las aguas cálidas del golfo.
El trayecto pronosticado por el Centro Nacional de Huracanes de los Estados Unidos indica que volverá a tocar tierra en el estado de Mississippi posiblemente tan pronto como el lunes.
Las autoridades advierten que puede tardar varios días hasta que se pueda restaurar los servicios eléctricos a los afectados por los vientos y lluvias torrenciales.
Vuelve a tocar tierra
Las ramas de los árboles han sido el principal peligro.
Katrina se convirtió en el sexto huracán mortal que azota el estado de Florida en menos de un año.
Según los últimos informes, el ciclón se desplaza a 13 kilómetros por hora en dirección noroeste, peligrosamente apuntando una decena de plataformas petrolíferas en el golfo que ya han sido evacuadas.
El gobernador de Florida Jeb Bush advirtió que los residentes de la costa norte del golfo deben prepararse para la llegada de Katrina.
"Estamos a tres días antes de otra aterrizada, lo que significa que las personas en el área del Panhandle (noroeste del estado) deben nuevamente tomar precauciones y prepararse para una tormenta que posiblemente viene," pronunció el gobernador.
Árboles mortales
El huracán tocó tierra en las costas del condado Borward, derribando postes eléctricos y arrancando árboles del suelo.
Tres personas murieron aplastadas por árboles que les cayeron encima y un hombre murió tras perder el control de su vehículo y estrellarse contra un árbol que obstruía el camino.
Dos hombres perdieron la vida abordo de embarcaciones y otro fue encontrado ahogado por las aguas de una zona inundada.
Las autoridades continúan advirtiendo sobre los peligros de las inundaciones y postes eléctricos caídos, pues hasta la noche del viernes continuaban las labores de emergencia.
Asistencia federal
Las escuelas y la mayoría de empresas y negocios permanecieron cerrados el viernes, aunque el aeropuerto vuelve a funcionar luego de 24 horas sin vuelos.
El gobernador ha pedido asistencia federal para las áreas afligidas por el ciclón y aún no se estiman el valor de las perdidas y estragos.
"Recursos federales se encuentran en el estado y listos para ser enviados. Estos recursos incluyen agua, alimentos, hielo y personal capacitado, como también profesionales de rescate, en caso que el estado los necesite", anunció el porta voz del presidente Bush, Trent Duffy.
Hace trece años, el huracán Andrew azotó la misma área de Florida y resultó en el huracán más caro que jamás haya afectado a Estados Unidos.
Las pérdidas materiales se estimaron en US$26.000 millones.