Un obispo católico en España ordenó como sacerdote a un hombre casado y con dos hijas.
La ordenación del ex pastor anglicano fue una excepción "singular" dentro de la iglesia.
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El obispo de Tenerife, Felipe Fernández, describió la ordenación del ex pastor anglicano David Gliwitzki como una "muy singular excepción" dentro de la Iglesia española.
La ceremonia se realizó en la iglesia Nuestra Señora de la Concepción en La Laguna, Tenerife, ante gran parte de la diócesis tinerfeña.
La ordenación de Gliwitzki fue aprobada por el papa Benedicto XVI a pesar de que, según las reglas de la Iglesia católica, los sacerdotes deben seguir el celibato.
Fernández explicó que la excepción fue aplicada en este caso del anglicano en consideración a su situación y a sus peculiares circunstancias de provenir de la Iglesia anglicana que permite el matrimonio a sus ministros.
Advirtió que el caso no constituye un primer paso hacia la abolición del celibato católico.
A la ceremonia asistieron también la esposa de Gliwitzki, Patricia, y sus dos hijas y una nieta.