Delegados de las comunidades políticas chiíta, sunita y kurda de Irak harán un último esfuerzo para lograr un acuerdo antes de que venza el nuevo plazo este lunes para presentar un borrador de la nueva constitución iraquí.
Grupos femeninos han advertido sobre la pérdida de derechos para la mujeres.
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Hasta el momento les ha sido imposible superar las diferencias, a pesar de que se les extendió el plazo por una semana más.
Los principales puntos de conflicto siguen siendo el grado de federalismo, la forma en que se repartirán los ingresos por concepto de la venta de petróleo y el rol del Islam.
Corresponsales en Bagdad indicaron que los participantes más optimistas piensan que algunos problemas quedarían irresueltos aun en el caso de que se logre un texto final en el presente.
El gobierno iraquí dijo que existe la posibilidad de que se extienda de nuevo el plazo. También se ha contemplado la opción de disolver el parlamento y elegir una nueva asamblea que redacte la constitución.
El plazo original para entregar el borrador de Carta Magna se extendió siete días más, hasta la medianoche de este lunes.
Otra semana
"Si el texto no es entregado a la Asamblea Nacional antes de que expire el nuevo plazo, una de las opciones es pedir otra semana... O la asamblea será disuelta y el gobierno se hará cargo", dijo Leith Kubba, vocero del primer ministro.
Corresponsales de la BBC en la región dijeron que existe poco apetito por nuevas elecciones parlamentarias, por lo que la salida más probable es una extensión del plazo de entrega.
El papel del Islam en la nueva constitución es un punto de álgido debate.
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Estados Unidos ha urgido a los representantes de las tres comunidades a que completen la Constitución para que pueda ser sometida a un referendo en octubre.
Sin embargo, un dirigente de los representantes sunitas dijo que EE.UU. está ejerciendo demasiada presión.
"Los estadounidenses quieren que la Constitución sea terminada a tiempo, pero los iraquíes saben que aún no está lista".
Funcionarios iraquíes dicen que las partes se han acercado en algunos temas, pero no lo suficiente para finalizar el borrador.
Los sunitas se oponen a que los kurdos en el norte y los sunitas en el sur disfruten de mayor autonomía, pues temen que su parte en los recursos generados por esas ricas regiones petroleras pueda verse comprometida.