Jean Charles de Menezes fue abatido de siete balazos en un tren subterráneo el 22 de julio, un día después de los fallidos intentos por detonar bombas en el sistema de transporte.
En ese momento, las autoridades británicas defendieron su accionar diciendo que De Menezes había estado actuando de manera sospechosa.
Algunos activistas británicos de las libertades civiles aceptaron en términos generales la política policial de disparar a matar, siempre y cuando existieran salvaguardias como entrenamiento apropiado para los oficiales y un comando claro.
Desde entonces ha surgido a través de documentos oficiales filtrados, cuya autenticidad no ha sido confirmada ni rechazada por las autoridades británicas, que el retrato presentado por la policía tenia imprecisiones.
En contraste con lo que dijeron después del tiroteo, ahora se alega lo siguiente:
El brasileño fue inmovilizado físicamente por un oficial antes de que le dispararan.
Versiones encontradas
Todo sucedió en la estación de Stockwell, en Londres.
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El día después del tiroteo, el jefe de la Policía Metropolitana de Londres, Ian Blair, dijo que De Menezes "fue requerido y rehusó obedecer instrucciones policiales".
Se dijo que "la ropa y las acciones" de De Menezes llevaron a sospechas que podría haber estado escondiendo una bomba.
Se afirmó que informes de testigos sugerían que había estado vistiendo un abrigo grueso pese al clima caliente, y que, de manera especialmente sospechosa, había saltado sobre la barrera de entrada a la estación del metro de Stockwell en el sur de Londres, mientras era perseguido.
Sin embargo, de acuerdo a los documentos filtrados, la víctima entró a la estación caminando a ritmo normal e incluso recogió una copia de un periódico.
De acuerdo a esos documentos, De Menezes murió por juicios equivocados, errores y malas decisiones.
Emerge entonces un retrato confuso.
El impacto político
La pregunta es qué efecto tiene esto sobre el proceso político.
Los británicos, al menos en círculos de elite, se muestran frecuentemente sospechosos de los intentos gubernamentales por endurecer la ley y erosionar los que se conocen como derechos básicos.
No hay claridad sobre cómo las revelaciones de errores y desinformación podrían alterar la disposición de la gente para confiar en las autoridades.
La abogada de la familia de la víctima dijo que las revelaciones acerca de la muerte de De Menezes llevan a profundos cuestionamientos.
Suspender política de disparar a matar
Harriet Wistrich le dijo a la BBC: "Esto genera preguntas muy, muy serias acerca de la política de disparar a matar, y muestra que se necesita hacer preguntas inmediatas sobre si ésta política debería estar en operación, y qué tan peligrosamente mal puede resultar".
Wistrich añadió: "¿Era necesario matarlo de un disparo en lugar de tratar de confrontarlo en un momento anterior? No había ninguna indicación en absoluto que él estuviera a punto de detonarse a sí mismo."
Y un vocero para la familia de la víctima, Assad Rehman, le dijo a la BBC: "Mientras la investigación tiene lugar -- y ahora estamos de hecho pidiendo una completa investigación pública-- la política de disparar a matar debe ser suspendida, porque seguramente hay signos de interrogación serios acerca de su habilidad operacional y su impacto en detener realmente ataques terroristas".
El gobierno británico ha tratado de mantener el respaldo del público mientras busca endurecer la ley y promover medidas policivas fuertes.
La más reciente información no le será útil en ese propósito.