Killen siempre ha negado haber participado en los asesinatos.
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La policía de Estados Unidos arrestó a un hombre de 79 años de edad en relación con el asesinato de tres defensores de los derechos civiles en 1964.
La muerte brutal de los jóvenes consternó a muchos estadounidenses y provocó una avalancha de apoyo por el movimiento de los derechos civiles.
Edgar Ray Killen, un predicador segregacionista supuestamente vinculado al Ku Klux Klan, fue juzgado en 1967, pero liberado después de que un jurado no pudo llegar a un veredicto.
Killen siempre ha negado haber tomado parte en los homicidios o pertenecer a la organización racista. Ahora, nuevamente se ha declarado no culpable.
Sin embargo, la policía dice que cuenta con nuevas pruebas y testimonios, y adelantó que podría arrestar a otras personas.
Los activistas asesinados, dos hombres blancos y uno negro, trataban de ayudar a los negros del estado sureño de Mississippi a ejercer su derecho a votar, a pesar de la gran discriminación e intimidación que existía entonces.
Los tres fueron arrestados por un policía local, quien luego los dejó en manos de una turba.
Derechos civiles
A James Chaney, un negro de 21 años de edad de Meridan, Mississippi, lo mataron a golpes.
Killen supuestamente era miembro del Ku Klux Klan.
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A Michael Schwerner y Andrew Goodman, ambos de Nueva York y de 24 y 20 años respectivamente, les dispararon en el pecho.
Sus cadáveres fueron hallados semanas después.
El grupo de asesinos, según documentos del FBI publicados hace cinco años, estaba dirigido por Killens.
En 1967, 18 personas fueron acusadas de conspiración y siete de ellas pasaron hasta seis años en prisión.
Sin embargo nadie, hasta ahora, ha sido acusado por el asesinato.
La reapertura del caso ha causado diversas reacciones, señala el corresponsal de la BBC Rob Watson, con algunos familiares de las víctimas aplaudiendo lo que consideran como justicia atrasada mientras que otros temen que el proceso sólo servirá para volver a abrir las heridas.