Lituania apaga este lunes uno de los reactores de su única planta nuclear, considerada poco confiable por la Unión Europea (UE).
La unidad número uno de la central Ignalina, construida durante la era soviética, dejará de funcionar antes de la medianoche.
El reactor es similar al que provocó la tragedia de Chernobyl en Ucrania, en 1986.
El director de la central, Viktoras Sevaldinas, dijo que el desastre de hace 18 años "arrojó una sombra sobre nuestra planta".
"Sabíamos desde hace tiempo que nuestra primera unidad iba a ser puesta fuera de funcionamiento así que nos preparamos para ese momento", agregó.
Años para desmantelarlo
La planta Ignalina, ubicada al noroeste de Vilnus -la capital lituana-, provee el 70% de la energía de los países bálticos, gracias a sus dos reactores RBMK.
Lituania, que ingresó a la UE en mayo pasado, planea cerrar toda la central para el año 2009.
La Unión Europea ha manifestado su preocupación sobre las condiciones de seguridad de la planta, que se encuentra cerca de la ciudad de Visaginas, y ha prometido más de US$2.000 millones para
ayudar al país a clausurar Ignalina.
Aunque el primer reactor se apagará este lunes, pasará mucho tiempo antes de que sea removido de la planta.
"Sólo después de cinco años seremos capaces de retirar el combustible nuclear de los contenedores de la unidad uno. Luego comenzaremos a desmantelar el reactor. El proceso completo puede llegar a durar 30 años", explicó Sevaldinas.