Irán sostiene que su programa nuclear sólo tiene propósitos civiles.
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Un informe del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) indica que Teherán reconoció haber separado plutonio hasta 1998, frente a declaraciones anteriores en las que señalaba el año 1993 como última fecha para los experimentos.
El plutonio es, junto con el uranio enriquecido, un material que se
puede usar para la construcción de armas nucleares, aunque también
tiene aplicaciones civiles en reactores de energía.
El reporte, que arroja más dudas a las ya existentes sobre los propósitos nucleares de Irán, será presentado el jueves ante los miembros de la Junta de Gobernadores del OIEA, que se encuentran reunidos desde el lunes en Viena, Austria.
EE.UU. y otros países acusan a Irán de desarrollar en forma clandestina un programa nuclear militar, algo que Teherán ha negado bajo el argumento de que sus esfuerzos en el campo atómico sólo tienen objetivos civiles como la generación de energía eléctrica.
El OIEA inspecciona el programa nuclear iraní desde hace más de dos años y todavía no tiene pruebas definitivas para poder descartar que Teherán no esté construyendo o haya intentado fabricar armas nucleares.
Por esa misma razón, el director general del OIEA, el egipcio Mohamed el-Baradei, insistió esta semana en que Irán acelere su
cooperación para aclarar todas las dudas persistentes.
Trabajo sin reportar
Rafsanjani dijo que Irán continuará con su programa nuclear.
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El candidato favorito a las elecciones presidenciales en Irán, Akbar Hashemi Rafsanjani, dijo en una entrevista con la BBC que existe la posibilidad de que su país no reporte todos los trabajos nucleares que lleva a cabo.
"Es posible que por momentos Irán no haya reportado estas actividades", dijo Rafsanjani, quien fuera presidente de Irán y que ahora se perfila como favorito para las elecciones del viernes.
El candidato insistió en que su país no abandonará el programa nuclear, ya que éste no ocasionará conflictos bélicos con EE.UU. porque no busca construir una bomba atómica.
La Unión Europea (UE) negocia con Irán el abandono de su programa de enriquecimiento de uranio a cambio de un paquete de incentivos comerciales y políticos.
En caso de que Teherán suspenda esas negociaciones, EE.UU. y la UE han amenazado a Irán con una denuncia ante el Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York.