Skip to main contentAccess keys helpA-Z index
BBCMundo.com
OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Jueves, 11 de noviembre de 2004 - 19:28 GMT
Mosaico de duelo y tensión

Jana Beris
Enviada especial de la BBC a Ramala

"Ahora no, ninguno, sin él, imposible".

Samer Abu Siah, con las mejillas mojadas por las lágrimas, afirma tenerlo claro. Al haber fallecido Yasser Arafat, el futuro de los palestinos ya no será el mismo.

Las lágrimas no son invento de nadie
Jana Beris

Parece no concebirlo siquiera al tratar de analizar cómo será su vida desde ahora, a pesar de la juventud que reflejan sus rasgos. Samer alterna el llanto con los fuertes gritos rítmicos junto a un grupo de mujeres de edad, en su mayoría cubiertas como es típico en las religiosas musulmanas, que expresan así su duelo por la muerte del "rais".

Están durante horas a la entrada de la Mukata, el cuartel general de Arafat en Ramala, donde se dará sepultura a quien fuera el presidente de la Autoridad Nacional Palestina.

Las mujeres -que recién de tarde reciben la ayuda fortalecedora de Samer -entonan sus rítmicas frases sin cesar. Cada tanto se les suman algunas más, acompañadas por sus niños que observan en silencio absoluto las escenas a su alrededor.

Ni cuando murió mi padre sentí tanto dolor
Jihad, policía palestino

Ellos y todos los palestinos nacidos en los últimos 35 años, conocieron sólo un líder: Yasser Arafat. "Y ahora se nos fue. Ni cuando murió mi padre sentí tanto dolor" -nos dice Jihad, un policía palestino de 19 años, que cuenta con orgullo ser miembro de la Fuerza 17, la guardia personal de Arafat.

El éxito de las nuevas autoridades no es sólo función de su capacidad y los palestinos lo saben. Preguntamos a Iyad, un joven de 26 años, si cree que los grupos islámicos les causarán problemas.

Hay que tratar de unir al pueblo palestino alrededor de la OLP, junto con Hamas y Yihad Islámico
Iyad, joven palestino

Iyad reacciona casi enojado. "No, bajo ningún concepto", dice en voz fuerte. "Ellos son responsables, no lo harían nunca. Saben que ahora tenemos que cuidarnos. Hay que tratar de unir al pueblo palestino alrededor de la OLP, junto con Hamas y Yihad Islámico".

El equilibrio interno es delicado. Oficialmente, el traspaso del poder se concreta pacífica y tranquilamente. Pero hablando con la gente, queda claro cuán variadas son las opiniones. Junto a quienes dicen confiar en Abu Mazen y el premier Abu Alá, y a aquellos que no les dan garantía ciega y piden "mejor esperar", están también quienes afirman claramente que "no, eso no es bueno, la vieja guardia se debe ir".

La lucha armada siempre debe estar lista, porque de lo contrario Israel nos pisa. Y Abu Mazen haría bien en recordarlo
Fatji, joven palestino

Imad, un joven de larga barba que rehúsa decir si es miembro de Hamas pero parece sin duda una persona muy religiosa, dice que no perdonará nunca a Abu Mazen "que haya hablado tanto contra la resistencia, como si hubiera hecho daño al pueblo palestino".

Habla en tono más que molesto. Lo que él llama "resistencia", incluye los atentados suicidas contra civiles israelíes. Fatji, a su lado, recalca: "La lucha armada siempre debe estar lista, porque de lo contrario Israel nos pisa. Y Abu Mazen haría bien en recordarlo".

En una pared de Cisjordania, el rostro del veterano líder en un viejo cartel.
En una pared de Cisjordania, el rostro del veterano líder en un viejo cartel.

Mi micrófono capta análisis políticos y también mucho dolor. Las lágrimas no son invento de nadie. En varios sitios de Ramala, jóvenes prenden fuego a neumáticos en señal de protesta y las columnas de humo se ven a la distancia. Pero en la Mukata no hay exabruptos ni incidentes violentos de ningún tipo.

Hasta las mujeres que entonan sus gritos de recuerdo son interrumpidas en determinado momento por unos policías y un joven elegantemente vestido de civil, que les piden que dejen de hacerlo. "¡Haram, haram!", les explican, diciendo que está prohibido y haciendo gestos como dando a entender que "no queda bien". Las mujeres no hacen caso y los policías dan el brazo a torcer.

Entre ellos hay uno de rostro especialmente joven y serio. Casi no sonríe. ¿Qué pasará ahora?, le pregunté, y me sorprendió cuando aceptó detenerse a hablar conmigo, a pesar del micrófono que suele ahuyentarles. "Ahora, Alá tiene todo en sus manos".

Después del dolor, insisto, después de dar sepultara al "rais", ¿puede haber un futuro mejor?. "Nosotros queremos la paz y no queremos morir" -responde el joven uniformado.

"No me parece que nada pueda ser mejor sin Abu Amar, pero como siempre, Alá decidirá".



VÍNCULOS
El contenido de las páginas externas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.


 

BBC MUNDO - PRODUCTOS Y SERVICIOS


Portada | Internacional | América Latina | Economía | Ciencia y Tecnología | Cultura | Deportes | Participe | A fondo | Multimedia | Aprenda inglés | Tiempo | Quiénes somos | Nuestros socios
Programación | En FM, AM, OC |
banner watch listen