El SLA acusa al gobierno de continuos ataques contra poblados.
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Uno de los grupos rebeldes en Sudán amenazó con abandonar las conversaciones de paz para la región de Darfur auspiciadas por la Unión Africana.
El Movimiento de Liberación de Sudán (SLA) sostiene que el gobierno ha estado atacando varios poblados.
Un portavoz de SLA, Mahgoub Hussain, afirmó que el ejército sudanés bombardeó una localidad en el norte de Darfur en la noche del sábado.
"Varias personas murieron. Todavía estamos intentando conocer el número exacto de víctimas", dijo Hussain.
Delegados del gobierno y los dos grupos rebeldes se reunen en Nigeria.
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El portavoz aseguró que su organización abandonaría el diálogo, que ya entra en su segunda semana en la capital nigeriana de Abuja, si el gobierno continúa con los ataques.
Las conversaciones fueron convocadas por al Unión Europea en un intento por resolver la guerra civil que lleva 20 meses en la región occidental de Darfur.
Un portavoz del segundo grupo rebelde, el Movimiento por la Paz y la Equidad, dijo que su grupo estaba investigando los informes del ataque mientras que el gobierno manifestó desconocer los hechos.
"Hago un llamado a la comunidad internacional a que evite esta violación del cese el fuego por parte de las fuerzas del gobierno. Este no es un gobierno que desea la paz", concluyó Hussain.
Varias agencias de socorro han evacuado a sus trabajadores.
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Los mediadores de la Unión Africana esperan que en la próxima semana el gobierno de Jartum y los dos grupos rebeldes representados en Abuja firmen acuerdos que sean la base de una paz duradera.
Sin embargo, las conversaciones se han visto estancadas por acusaciones mutuas sobre violaciones a la tregua y comisión de atrocidades.
Evacuación
Las nuevas dificultades del diálogo suceden en medio de una nueva evacuación de agencias de socorro en Darfur después de más informes sobre ataques contra civiles en los últimos días.
Más de 20 socorristas fueron evacuados por helicóptero el domingo de la localidad de Zalengei.
La mayoría de los operativos de asistencia en esta localidad, donde se refugian unos 60.000 civiles, se han interrumpido.
Naciones Unidas y otras agencias mantienen una presencia muy limitada en la región.