Arafat ha estado enfermo durante su confinamiento pero nunca antes había causado tanta preocupación.
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La Autoridad Nacional Palestina anunció que durante las próximas horas se tomará la decisión de si trasladar o no al presidente a un hospital.
Un portavoz describió la condición actual de Yasser Arafat como estable.
El septuagenario dirigente palestino ha estado padeciendo dolores estomacales desde hace días pero el miércoles su estado de salud se deterioró de tal manera que equipos médicos, miembros de la familia y funcionarios de alto rango del gobierno palestino se congregaron en Ramala para acompañarlo.
Según algunos informes, el dirigente perdió el conocimiento por un momento y no podía comer sin vomitar.
No obstante, uno de sus asistentes, Nabil Abu Rudeina, señaló más tarde que su condición no era tan grave y negó informes de que Arafat había nombrado a un comité de tres hombres para que actuaran en su nombre.
Permiso de salir
Entre tanto, Israel confirmó que en caso de que Arafat tenga que recibir tratamiento médico en el extranjero, podrá retornar a la Mukata, sede del gobierno palestino en la ciudad cisjordana de Ramala.
Fuentes gubernamentales israelíes le dijeron a la BBC que estaban manejando el caso como una situación humanitaria y que Israel garantizará el regreso seguro del líder palestino si los doctores consideran necesario que viaje.
En la mañana del jueves, el canciller israelí, Shaul Mofaz, subrayó que su país "ha dejado muy en claro a los palestinos que hará todo lo necesario para asistir en el cuidado médico de Arafat".
Mofaz agregó que "siempre hemos aprobado todos los pedidos palestinos relacionados con asuntos médicos y continuaremos haciéndolo en el futuro".
Más doctores llegaron este jueves a Ramala desde Jordania y se espera la llegada de la esposa del presidente, Suha.
Sin diagnóstico
Suha Arafat vive en Paris y no ha visto mucho a su esposo desde que empezó el levantamiento palestino, particularmente desde que Israel lo confinó, hace más de dos años.
Adentro de la Mukata, doctores, familia y figuras políticas. Afuera, periodistas.
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Su visita al complejo es interpretada como una señal más de que la salud de Arafat se ha deteriorado considerablemente.
Según los funcionarios palestinos, los equipos médicos no han podido diagnosticar la enfermedad del líder y circulan informes contradictorios sobre su estado de salud.
La corresponsal de la BBC Barbara Plett, quien se encuentra a las puertas de la Mukata, señala que los reportes van desde estado "crítico", a "estable" y "sintiéndose mejor", pero que lo que sí parece claro es que el nivel de preocupación es inusual.
El dirigente palestino ha pasado por una serie de crisis de salud en los últimos cuatro años del conflicto con Israel pero ninguna ha causado tanta aprensión en su círculo ni atención de sus doctores.
A pesar de que rumores de corrupción han desacreditado al gobierno que él encabeza, Arafat es el más popular de los líderes palestinos y un símbolo de la lucha por un estado palestino independiente.
Es presidente de la Autoridad Palestina y director de la Organización de Liberación Palestina (OLP), lo que lo convierte en representante de los palestinos más allá de las fronteras de Cisjordania y la Franja de Gaza.