El presidente electo de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, aplazó la votación prevista para este miércoles sobre la aprobación del equipo de comisarios propuestos para integrar la nueva Comisión Europea.
Con esta decisión, Barroso le pidió al Parlamento Europeo más tiempo para deliberar, con la intención de lograr un apoyo sólido por parte de la Cámara para su nueva Comisión.
"Necesito más tiempo para analizar esta cuestión, consultar con el Consejo y con el Parlamento para tener mucho más refuerzo para el nuevo Ejecutivo", dijo Barroso ante la Cámara.
Barroso, que ya obtuvo en julio la confianza de
la Eurocámara a título individual, podría utilizar la prórroga para negociar un nuevo reparto de carteras entre sus comisarios que permitiera esquivar la polémica en torno al llamado
"caso Buttiglione".
Hasta este miércoles Barroso había rehusado modificar su equipo de comisarios.
La polémica
La principal objeción de los grupos parlamentarios al equipo de comisarios propuesto por Barroso gira en torno a la designación del italiano Rocco Buttiglione como jefe de la cartera de Justicia, Libertad y Seguridad.
En el pasado Buttiglione hizo declaraciones muy polémicas sobre los homosexuales, los inmigrantes y el papel de la
mujer.
El comisario propuesto afirmó que consideraba la homosexualidad un "pecado" y que el matrimonio existe para que las mujeres "tengan hijos y sean protegidas por sus esposos".
Tras las polémicas declaraciones de Buttiglione la izquierda de la Cámara exigió que el candidato a
comisario fuera apartado de la cartera de Justicia e Interior.
Prórroga
Prácticamente todo el grupo socialista pensaba votar "no".
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El futuro presidente de la Comisión Europea se reunió este miércoles por la mañana en la sede de la
Eurocámara, en Estrasburgo (Francia), con los presidentes de los tres grupos parlamentarios principales: Martin Schulz (Socialista), Hans-Gert Poettering
(Popular) y Graham Watson (Liberal).
Barroso les comunicó entonces la propuesta de aplazar la votación, medida que hizo pública una hora después ante el pleno.
Hasta el martes por la tarde, los socialistas (220 diputados), los verdes (42), Izquierda Unitaria (41) y otras pequeñas formaciones habían anunciado que rechazarían rotundamente la Comisión propuesta por Barroso.
También se unieron al "no" los 88 diputados de la Alianza de Liberales y Demócratas Europeos (ALDE), que se mantenían en la duda.
Según el corresponsal de la BBC en Estrasburgo, Tim Franks , un voto de rechazo a la comisión propuesta por Barroso habría conducido a la Unión Europea a una crisis institucional.